Nació en Copandaro, Michoacan, Mexico. Hijo de Luis Medrano y Guadalupe Zavala. Asistió a la escuela primaria de Copándaro, fue a la escuela secundaria en Zamora, Michoacán, y completó 3 años de la carrera de Ingeniero Civil en la Universidad Michoacana en Morelia, Michoacán.
Fue un ser extraordinario, "un poco loco y soñador", como él mismo se describe. Dejó un legado fabuloso, ya que por más de 25 años, regaló muchas sonrisas y juguetes a los niños de Copándaro porque un buen día, decidió vestirse de Santa Claus y participar en la última posada de la Iglesia, previo al nacimiento de nuestro señor Jesucristo; actividad que hizo que la unidad familiar en casa de sus padres aumentará y se volviera en una tradición de cada año.
Una persona muy inteligente que le gustaba mucho de la lectura, crítico en sus razonamientos y de buen juicio.
Formó una gran familia con su esposa Cristina Robles Pelayo, con quien procrearon a Antonio, Andres y Ana Cristina, a quienes educaron con mucho amor.
Tony fue un hombre muy jovial, alegre y que siempre trataba de ser el centro de atención en las reuniones, siempre bromeando y haciendo chistes. Empático con la gente y su familia, siempre dispuesto a ayudar. Creyente en Dios y servidor en las Iglesias a las que asistía.
En su memoria recordaremos frases como:
"Quisiera que un día me fuera mal para ver qué se siente", o
"Encantado de haber nacido", entre otras muchas.