También conocido como “El Gordo”, Eulogio será recordado como un hombre trabajador, honesto y valiente; de espíritu humorístico, de corazón bondadoso, sabio y profundamente querido por todos los que tuvieron el privilegio de conocerlo. Residía en Pasadena, Texas. Le sobreviven su esposa, Maria Teresa Ortega; sus hijas, Carolina Ortega Ramirez, Alma Luz Ortega, Elsa Patricia Ortega y Teresa Ortega; y sus 4 nietos, Alexxis, Cristian, Giovanni, Sebastian.