Con profundo amor y gratitud celebramos la vida de Maria Dominga de Hernandez, también conocida como Mari, quien nació el 17 de julio de 1952 en Monterrey, Nuevo León, México, y falleció el 12 de junio de 2026 a los 73 años.
Mari vivió con valentía serena y una fe firme que sostuvo a los suyos en cada etapa; fue una mujer entrañable, querida por muchos, cuya presencia dejaba paz y cuyo ejemplo sigue iluminando a su familia y amistades. Mari, residente de Pasadena, Texas, fue reconocida por su lealtad inquebrantable y su corazón bondadoso. Con paciencia y compasión, supo acompañar, escuchar y cuidar; con generosidad, dar sin medida; y con honestidad, hablar con claridad y respeto. Trabajadora y dedicada, vivió con entrega, inspirando a quienes la rodeaban con una fortaleza discreta y una ternura constante. Su amor, tan fiel como profundo, fue un refugio para los suyos y un legado que permanecerá.
A Mari le sobreviven sus hijas: Mayra Hernandez; Erika Hernandez y su esposo Manuel Gomez; Glendy Hernandez; y Sema Hernandez; así como sus nietos: Valeria, Jose Manuel, Jr., Abigail; Roberto. También le sobreviven numerosos cuñados, cuñadas, sobrinos, sobrinas amigos y demas familia.
Hoy, al despedirla, no solo lloramos su ausencia: honramos una vida plenamente entregada. Que el recuerdo de Mari—tan amada, tan fiel, tan generosa—nos impulse a vivir con la misma devoción, paciencia y bondad que ella sembró en cada corazón que tocó.