

Rolando "Chinco Chincuenta" Flores, un hombre sumamente querida, conocida por su espíritu inquebrantable y su humor contagioso, fue recibido en los brazos del SEÑOR el 27 de febrero de 2026. Nacido en Jalpa, Zacatecas, en 1964, vivió una vida vibrante que abarcó desde su amado México hasta las calles del Este de Los Ángeles —donde dejó una huella imborrable en cada persona que conoció— antes de establecerse finalmente en San Antonio, donde continuó compartiendo su luz y alegría con su comunidad.
A Rolando le sobreviven su dedicada esposa, Martha Alicia Flores; sus hijos: Christobal, Erika, Blanca y Jasmine; sus nietos adorados: Noah, Roger Ezequiel y Elijah Jay; su madre, Consuelo Medina de Flores; y sus hermanos: Susana, Verónica, Consuelo, Raúl, Lourdes, Jaime y Lisbeth. Será recordado con mucho amor por sus yernos: Roger Alex Reyes y Christian Jay Rangel; y su nuera, Melisa Flores. Le precedieron en su partida su padre, Raúl Flores, y su nieto, Jeremiah Xavier Flores.
Graduado de la "Escuela de la Vida" y maestro en la "Escuela de los Golpes de la Vida", Rolando obtuvo su verdadera educación en las calles, donde forjó el carácter y el ingenio que siempre lo definieron. Fue un hombre de mil oficios, dominando el arte de la impresión como montador de clisés y destacándose en diversos ramos de la construcción. Su ética de trabajo no tenía igual, y su capacidad para adaptarse a cualquier labor era testimonio de su ingenio y resiliencia. Rolando era sumamente habilidoso para todo—un verdadero “Milusos” ante los ojos de quienes lo conocieron.
Hombre de convicciones firmes, Rolando a menudo cuestionaba a los demás sobre la religión, pero siempre llevó una fe profunda y silenciosa en su interior. Al final, abrazó la fe católica con un corazón sincero, viviendo sus creencias a través de sus acciones y su risa inconfundible. Encontró alegría en los placeres sencillos de la vida, como jugar al fútbol por varios años con sus queridos equipos, El Granada y La Villita. Un autoproclamado chef increíble —y con mucha razón—a Rolando le encantaba cocinar para su familia y amigos, quienes siempre disfrutaron y agradecieron su sazón. Sus pasatiempos favoritos eran el billar y el dominó, pero por encima de todo, atesoraba los momentos con su familia. Su humor llenaba el hogar y su presencia se hacía sentir en todos.
Su legado es de amor, risas y entrega desinteresada. Su recuerdo será un faro de esperanza y felicidad para todos los que tuvieron la bendición de conocerlo. Al despedirnos de este hombre extraordinario, nos consuela saber que Rolando Flores ahora está contando chistes y compartiendo su luz en la presencia de nuestro Padre Celestial. Su historia no es un final, sino la continuación de una vida bien vivida, que resuena en las risas de sus seres queridos y en las innumerables vidas que tocó.
Descansa en paz, Chinco. Tu humor, tu amor y tus manos siempre dispuestas quedarán grabados para siempre en nuestros corazones.
La familia recibirá invitados de 2:00 a 5:00 p. m., el sábado 14 de marzo de 2026, en Porter Loring Mortuary, con un servicio conmemorativo a continuación a las 5:00 p. m.
Rolando "Chinco Chincuenta" Flores, a deeply beloved man known for his unbreakable spirit and contagious humor, was received into the arms of the LORD on February 27, 2026. Born in his beloved Mexico in 1964, specifically in Jalpa, Zacatecas, he lived a vibrant life that spanned from his roots there to the streets of East Los Angeles—where he left a lasting mark on every person he met—before finally settling in San Antonio, where he continued sharing his light and joy with his community.
Rolando is survived by his dedicated wife, Martha Alicia Flores; his children: Christobal, Erika, Blanca, and Jasmine; his adored grandchildren: Noah, Roger Ezequiel, and Elijah Jay; his mother, Consuelo Medina De Flores; and his siblings: Susana, Veronica, Consuelo, Raul, Lourdes, Jaime, and Lisbeth. He will be remembered with much love by his sons-in-law, Roger Alex Reyes and Christian Jay Rangel, and his daughter-in-law, Melisa Flores. He was preceded in death by his father, Raúl Flores, and his grandson, Jeremiah Xavier Flores.
A graduate of the "School of Life" and a master in the "School of Hard Knocks," Rolando gained his true education on the streets, where he forged the character and wit that always defined him. He was a man of a thousand trades, mastering the art of printing as a plate mounter and standing out in various branches of construction. His work ethic was unmatched, and his ability to adapt to any task was a testament to his ingenuity and resilience. Rolando was extremely skilled at everything—a true "MacGyver" in the eyes of those who knew him.
A man of strong convictions who often questioned others' religious beliefs, Rolando always carried a deep and quiet faith within him. In the end, he embraced the Catholic faith with a sincere heart, living his beliefs through his actions and his unmistakable laughter. He found joy in life’s simple pleasures, such as playing soccer for several years for his beloved teams, El Granada and La Villita. A self-proclaimed amazing chef—and rightfully so—Rolando loved to cook for his family and friends, who deeply appreciated his cooking. His favorite hobbies were billiards and dominoes, but above all, he treasured the moments spent with his family. His humor filled their household, and his presence was felt by everyone.
His legacy is one of love, laughter, and selfless giving. His memory will be a beacon of hope and happiness for all who had the blessing of knowing him. As we say goodbye to this extraordinary man, we are comforted knowing that Rolando Flores is now telling jokes and sharing his light in the presence of our Heavenly Father. His story is not an end, but the continuation of a life well-lived, which resonates in the laughter of his loved ones and the countless lives he touched.
Rest in peace, Chinco. Your humor, your love, and your always-ready hands will remain engraved forever in our hearts.
The family will receive guests from 2:00 to 5:00 p.m., Saturday, March 14, 2026, at Porter Loring Mortuary, with a Memorial Service to follow at 5:00 p.m.
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v.1.18.0