

Residente de San Juan, Puerto Rico, Altagracia fue una presencia querida y profundamente apreciada, recordada por su corazón bondadoso y su trato gentil. Su generosidad se reflejaba en gestos atentos y en una manera de acompañar a los demás con paciencia y compasión. Con una fe firme y serena, supo inspirar desde la discreción: con palabras medidas, con consejos sabios, y con una lealtad constante hacia quienes amó. Su honestidad, su espíritu trabajador y su valentía ante las dificultades dejan un ejemplo perdurable y digno de gratitud.
El sepelio se llevará a cabo en Cementerio de la Capital, Avenue de Diego, San Juan, PR 00921, US, el 21 de agosto de 2026 a las 12:00 pm.
Su memoria permanecerá como un legado de cariño, integridad y servicio, y será atesorada por todos quienes tuvieron el privilegio de conocerla.
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v.1.18.0