Astrid Janer Riefkohl, nacida el 14 de diciembre de 1936 en Toa Alta, Puerto Rico, falleció el 18 de agosto de 2026 a los 89 años de edad. Residente de San Juan, Astrid deja una huella profunda de amor y gratitud en todos los que tuvieron el privilegio de conocerla. Su vida fue reflejo de una entrega constante: una presencia amable, considerada y generosa, sostenida por una fe devota y una lealtad inquebrantable hacia los suyos.
Casada con Georgie Segarra (que en Paz descanse), Astrid construyó un hogar guiado por el cuidado y la responsabilidad, con la fortaleza serena de quien trabaja sin descanso y se mantiene firme aun en los momentos difíciles. Fue madre de tres hijos: Astrid, Jorge e Ingrid, a quienes acompañó con compasión, honestidad y un amor desinteresado que se hacía sentir en lo cotidiano. En su manera de estar para los demás—con calidez, buen juicio y una valentía discreta—se percibía también un sentido del humor que aligeraba el camino y acercaba los corazones.
Sus adorados nietos, Jorge Ingnacio, Maria Sofia, Beatriz Isabel y Natalia, fueron motivo de inmensa alegría y orgullo. Con ellos, Astrid compartió ternura, ejemplo e inspiración; una presencia querida y fiel, capaz de sostener con paciencia y resiliencia, y de dar sin pedir nada a cambio.
“Gracias por ser una madre ejemplar y siempre cuidar de todos nosotros.” Estas palabras resumen el sentir de su familia y de quienes la amaron: gratitud por una vida vivida con bondad, por una entrega constante y por el legado de amor que permanece.