

Carmen Ramona "Ata" López Morales no era la excepción. Ella fue amada, fue una buena amiga y un ser especial. La familia y los amigos que la conocieron, recordarán a Carmen Ramona como persona excepcional. El viaje de la vida de Carmen comenzó el 31 de agosto de 1938. Vino al mundo en San Juan, Puerto Rico. Sus padres eran Ismael López y Juana Morales. Creció junto a su hermana Carmen Lydia. Su familia también incluye a su tío Clemente Morales, sus sobrinos Juan L., Irma, Irsa y los primos Sylvia, Carmelita, Victoria, Armando, Felito y María a quien conocen como Chele.
Contrajo matrimonio con Julio Pacheco Tapia y estableció su residencia en Río Piedras. Fue bendecida con 5 hijos, Julio Luis, Laura Esther, Atania, Ramón L y María del C. Estos a su vez les dieron el regalo de 9 nietos, Zaida, Luis Julio, Miosotis, Doel, Tamaris, Abiel, Krizia, Tanieliz I. y Jubey. A Carmen le encantaban las mascotas, especialmente los perros. Desarrolló un papel activo en su comunidad donde ayudó a proveer servicio de alimentos a personas menos afortunadas.
Carmen Ramona trabajó como Supervisora de Centro de Cómputos y Secretaria para el Gobierno de Puerto Rico, durante 35 años, de donde se retiró en el 1986. Disfrutaba de su tiempo libre participando en un sinnúmero de diversas actividades, incluyendo la lectura, ver televisión y dedicar tiempo a la oración. Disfrutaba también viajar; visitó la Florida, Boston e Islas Vírgenes. Le encantaba escuchar música cristiana, especialmente de Samuel Hernández.
Ésta es la vida de Carmen Ramona, la suma de la mujer en que ella se convirtió. Embajadora del Reino de Dios, mujer luchadora, esposa muy amada, madre incomparable e hija agradecida que por siempre será recordada por su familia y amigos como alguien que era una parte vital de sus vidas y que deja detrás de ella una herencia de amistades y muchas memorias atesoradas.
Descanse en Paz.
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v.1.18.0