Cursó sus primeros años de estudio en Barranquitas. Se casó en su pueblo con Don Francisco Hernández con quien procreó sus hijos, quienes son: Raúl Hernández, Carmen Lydia Hernández, Diana Hernández y Jaime Hernández.
Trabajó durante muchos años y se destacó por ser la mejor vendedora en la tienda Franklin en Santurce, Puerto Rico.
Fue una excelente mujer, dedicada a su familia, su esposo e hijos. Amante de la cocina y dada al servicio de los demás.
Siempre dejará un legado de amor en nuestros corazones.