Eulalia fue una mujer honesta, leal, paciente, considerada y fiel. A lo largo de su vida, se ganó el cariño y el respeto de todos aquellos que tuvieron la fortuna de conocerla.
Su legado perdurará en los corazones de sus seres queridos y de quienes compartieron momentos con ella. Eulalia será recordada siempre como una persona amada y admirada.