Querido por todos los que lo conocieron, Raymond se destacó por ser un trabajador incansable y valiente, siempre enfrentando los desafíos con una actitud resiliente. Su sentido del humor y su capacidad para encontrar alegría en la vida lo hicieron una figura entrañable en su comunidad de tennis y en su negocio, el restaurante La Chaumiere.
Raymond será recordado por su dedicación y amor hacia los demás, incluyendo sus amados hijos Cesarine y Raymound; a su acompañante de vida, Lucy, sus tres nietos Danice, Neree, Melece, su nieto perruño, Apolo y su mejor amigo/socio Didier. Te amamos mucho. Que descanses en paz.