

Nilda Rodríguez Mercado, nació el 16 de septiembre de 1951, en San Juan, Puerto Rico. Hija de Agripino Rodríguez y Agustina Mercado. Casada con Jorge Estrada. Sus hijos Carlos Herrera, Harold Estrada y Raymond Estrada. Sus hermanos Carmen D. Rodríguez y Agripino Rodríguez (alias Jr.) se criaron en el Barrio de Trastalleres, donde continuaron viviendo y formaron sus familias.
Sus nietos 11 en total: Carlos Dumont, Carlos A., Harold, Karina, Oscar, Yeidah, Nicole, Janlee, Kevin, Gabriel, Sheilyanis. Sus Sobrinos: José (Tony), Pablo(Jr.), María, Lisie, Iris, Glorimar y Freddie.
Estudió los grados elementares en la Gaetán, en la escuela intermedia, que se conocía como "La Labra y los grados superiores los realizó en la conocida Escuela Superior Central. Demostrando su talento e inteligencia logró graduarse de comercio, dominando la maquinilla, taquigrafía y contabilidad.
Nilda, laboró unos años como secretaria en el Hospital del Maestro y luego ingresó como Secretaria a la Telefónica. Una vez, nacieron sus 2 hijos menores se dedicó al cuido de ambos. Mujer con una inteligencia sin igual y una personalidad inigualable, gustaba de bromear y hacer reír a todos los que estaban a su alrededor. Con sus 4' 1" parecía que medía 6' cuando se proponía hacer algo. Su espíritu y voluntad no tenían límites. Nació y se crió en el Barrio de Trastalleres, varios años después se mudó con su esposo al pueblo de Canóvanas, pero después de un tiempo, regresó a vivir a Trastalleres, ya que aunque vivía en Canóvanas, sus hijos continuaban estudiando en Academia Santa Mónica, en Santurce.
Fue una gran madre,hija, hermana, abuela, tía y amiga. Vivió intensamente, desde niña mostró un fuerte carácter, pero nunca fue impedimento para lograr realizar sus metas. Sus hijos disfrutaron de todo lo bueno que una madre puede hacer por ellos, al igual que buenos momentos hubo otros menos buenos, como en toda familia y toda relación de madres e hijos. Hoy en día lo que son se lo deben a esos seres que dieron todo lo que pudieron para echarlos hacia adelante (Georgie y Nilda).
Nilda le agradece:
Hoy quiero dar gracias a todos mis padres, mis hijos, mis hermanos, mis nietos, mis sobrinos, mis amigos, en fin a todos, por haber formado parte de mi vida, principalmente a mis hijos, gracias por darme el privilegio de vivir el amor más grande que una mujer puede experimentar.
A Carlos Herrera Rodríguez, mi primógenito, que cuando me enteré que iba a ser madre, mi corazón nunca había latido de la manera que latió, era que estaba hinchado de tanta felicidad que no me cabía en el pecho cuando latía de la emoción. Contigo aprendí día a día como ser madre, quería ser la mejor madre y quizás debido a ese deseo pude cometer errores, pero esos también cuentan para el aprendizaje. El querendón de Abuela Pina. Deseo que todo lo que te propongas Dios te lo conceda. Gracias por todo lo que hiciste por mí en mis últimos años. Te amé, te amo y te amaré siempre, mamá siempre estará contigo...........
A Harold Estrada Rodríguez, mi segundo hijo, pero el primero de mi segundo matrimonio. Llegaste de sorpresa sin nadie imaginarlo, parece que en la familia nos atacó una epidemia por que más o menos para ese tiempo salimos embarazadas mi hermana, Carmen D. mi cuñada, Gloria y yo. Fuiste recibido con mucho amor y emoción, con la diferencia de tu hermano mayor, ya contaba con algo de experiencia para criar un hijo. Un niño tímido, bello, inteligente,
cariñoso y reservado. Mamá siempre dió lo mejor para el bienenestar de ustedes. Quiero que mi querido Señor guíe tus pasos siempre y que Dios te Bendiga, te amo por siempre...........
A Raymond Estrada, mi tercer y último chico, no por ser el último eras menos. Fuistes la sombra de tu papá tan pronto distes tus primeros pasos.....y que pasos; pero una vez aprendistes a caminar los demás tuvimos que aprender a correr tras de tí. Heredaste, al igual que tus hermanos la inteligencia, pero también la personalidad activa de tu madre combinada con la de tu padre. Georgie no podía coger la llave para salir que ya tu estabas preparado para salir primero que él, aprendiste mucho de él. Martillabas, mezclabas cemento, cuidabas los animales, con todo esto desarrollaste un sentido de trabajo, cooperación y ayuda hacia los demás que te hizo un ser especial. Gracias por cuidar de mí al igual que tus hermanos. Mi amor por ti siempre vivirá.......
A la persona que ahora quiero mencionar la vida no me dió para agradecerle todo lo que hizo por mí y mi esposo. GLORIA, gracias una y mil veces por todo lo que hiciste por mí en mis años de encamada. A mi hermano Junior también le agradezco todos sus esfuerzo, trabajo y preocupaciones por mí. Sin ustedes no hubiese tenido la calidad de vida que tuve mientras me encontraba en mi condición, GLORIA no dudaste en cuidarme, alimentarme, bañarme, curarme y llorarme cuando veías que me ponía malita. Más que mi cuñada, te convertiste en una hermana.......desde aquí cuidaré uno y cada uno de tus pasos como agradecimiento de los años que me dedicastes, sin tener ninguna obligación de hacerlo, pero tu buen corazón me permitió vivir más años al lado de todos lo que
A MIS HIJOS LOS AMO Y LA VIDA NO ME DIO PARA AMARLOS, POR ESO DESPUES DE ESTA VIDA LOS SEGUIRE AMANDO EN LAS PROXIMAS VIDA,
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v.1.18.0