

1932 – 2025
Con profundo pesar, la familia Yordán comunica el fallecimiento del Dr. Raúl A. Yordán Rivera, eminente médico oftalmólogo, coronel del Ejército de los Estados Unidos, genealogista, historiador y ser humano excepcional, quien partió en paz tras una vida colmada de servicio, amor y entrega.
Nacido el 12 de enero de 1932 en Aibonito, Puerto Rico, Raúl fue un hombre de raíces hondas y visión clara, tanto en lo profesional como en lo espiritual. Su vocación por la medicina y el servicio público se manifestó desde joven, al graduarse del Colegio San José en Río Piedras y comenzar su formación universitaria en el Colegio de Mayagüez, completando su premédica en la Universidad de Puerto Rico, donde también inició su carrera militar como cadete del ROTC.
Su sed de conocimiento lo llevó a Barcelona, donde cursó estudios de Medicina y donde también encontró el amor de su vida, Montse, con quien contrajo matrimonio en 1959. De esa unión nacieron sus cuatro hijos: Susan, Robert, Jacqueline y Cristy. Su regreso a Puerto Rico marcó el inicio de una brillante carrera médica, que incluyó su internado en Fajardo, la residencia en Oftalmología junto al Dr. Guillermo Picó, y estudios de postgrado en Harvard y el Jefferson Medical College en Filadelfia.
El Dr. Yordán fue pionero en múltiples frentes de la medicina puertorriqueña. Fundó e impulsó servicios oftalmológicos en el Hospital Industrial, fue codirector del Programa de Cataratas de la UPR en Bayamón, y profesor adjunto en la Escuela de Medicina. Su compromiso con la salud pública lo llevó a participar en más de 400 clínicas multifásicas y a liderar iniciativas para eliminar barreras arquitectónicas para personas no videntes. Fue también un defensor incansable de los derechos de los médicos y de la educación especial, logrando fondos federales para los primeros salones de educación especial en la isla.
En el ámbito gremial, ocupó cargos de liderazgo en la Asociación Médica de Puerto Rico, la Asociación Puertorriqueña de Oftalmología, y la Asociación de Graduados de Universidades Españolas, entre otras. Su integridad y compromiso lo llevaron a rechazar una candidatura a la presidencia de la Asociación Médica para cuidar a su amada Montse durante su enfermedad, gesto que marcó profundamente a quienes lo conocieron.
Como militar, alcanzó el rango de coronel de la Reserva del Ejército de los Estados Unidos, siendo el médico militar más condecorado en la historia de Puerto Rico, con 36 distinciones, incluyendo la Medalla de la Legión de Mérito otorgada por el Presidente Clinton. Fue ascendido Brigadier General del PRNG por el Gobernador Alejandro García Padilla. Sirvió en Europa como infantero y fue el primer médico militar puertorriqueño en graduarse del War College de la Fuerza Aérea. Fue comandante de los tres hospitales de la Reserva del Ejército de Puerto Rico.
Más allá de sus títulos y condecoraciones, Raúl fue un hombre de alma generosa y mirada profunda. Genealogista apasionado, historiador riguroso y visionario con más de 80 predicciones cumplidas, cultivó la memoria de su pueblo y de su familia con amor y precisión. Su vida fue un puente entre generaciones, entre culturas, entre ciencia y compasión.
Tras la partida de Montse, Dios le concedió una nueva compañera en Ilsa, también oftalmóloga, con quien formó el “Dúo Dinámico”, inseparables en vocación y ternura, siempre “mirándose a los ojos”.
El Dr. Raúl A. Yordán deja un legado imborrable en la medicina, la historia, la familia y la conciencia colectiva de Puerto Rico. Su vida fue una ofrenda de servicio, sabiduría y amor. Hoy lo despedimos con gratitud profunda, sabiendo que su luz sigue viva en cada vida que tocó.
Descanse en paz.
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v.1.18.0