Residente de Cheltenham, Maryland, Willard será recordado con respeto y gratitud por quienes tuvieron el honor de conocerlo.
Su vida, marcada por el paso del tiempo y por los vínculos construidos a lo largo de los años, deja una huella perdurable en la memoria de familiares, amistades y comunidad.
Que su recuerdo permanezca como motivo de consuelo y como testimonio del valor de una vida plenamente vivida.