

Buenas Noches, gracias por acompañarnos a honrar a un ser querido. Alguien dijo que el recordar es un acto de resurrección y el tener a Tía Alicia en mis pensamientos, es volver a convivir con ella.
Muchos de ustedes que vieron a Tía Alicia en los últimos años, no la conocieron. Vieron una sombra de quien ella fue. Y yo quisiera que hoy, pudiésemos recordar a la verdadera Eva Alicia Lopez de Garcia.
Tía Alicia nació un 25 de diciembre. Que mejor día que venir al mundo, que el día en que el hijo de nuestro Señor llego a la tierra para salvarnos? Tal como El, Tía Alicia, llego anunciada como una estrella para mejorar la vida de aquellos a su alrededor. La hermana mas chica de 6 hermanas y 4 hermanos, creció ayudando a sus padres Maria y Juan Antonio. Su madre Maria padecía de artritis, con unos dolores inmensos que la paralizaban. Tía Alicia fue su enfermera, su madre, su reflejo. Ella anticipaba lo que su madre necesitaba o quería. A su lado y con la guianza de sus hermanas, especialmente Totoña, también conocida como Antonia Maria, aprendió a coser, bordar, cocinar, tejer y a ser la persona menos egoísta que he conocido en la vida.
El ser el eje de la vida de su madre, le limito su niñez y juventud. El tiempo en que otras jóvenes estaban bailando, arreglándose las uñas o buscando un buen candidato para el futuro no le toco a tía Alicia. Sin embargo, el amor si llego a su lado. Delio Garcia Herrera. ¡Que hombre! El mayor de una familia de 10 también, con una gran afabilidad para las letras, números y disfrutar de la vida. Hoy en día los jóvenes dirían que Tío Delio era un “player.” Era alguien muy diferente a quien era ella, pero era el amor de su vida. Así que tía Alicia, muy inteligente, sabía que el ganarse el corazón de un hombre tal como Delio, sería más fácil si se ganaba el corazón de su madre. Y puedo decir que el corazón de mi Abuela Julia le pertenecía a Tía Alicia. Así fue que el 20 de septiembre de 1952, Alicia y Delio celebraron su amor al unirse en matrimonio.
Me cuenta mami que desde el principio el propósito de la vida de Tía Alicia se convirtió en hacer a mi tío feliz. El poder darle un hijo era su sueño, su mayor esperanza. Y tres años más tardes, el 26 de noviembre de 1955, nació su hija, Maria Julia, la mayor de las nietas de la familia Garcia. Dos años más tarde, el 20 de noviembre de 1957 nació su hijo Delio Félix.
Estos hijos llenaron su vida de felicidad. Recuerdo cuantas veces íbamos a estudiar con Delio Félix en su casa. Tía Alicia siempre hacia algo de comer, arroz con leche, panetelas…. Recuerdo sus rutinas y como Abuela Julia la llamaba a ella primero que nadie cuando necesitaba ayuda con Abuela Manuela, o haciendo ajonjolí. Recuerdo la expresión que ponía en la cara cuando descubría algo increíble o interesante en una conversación y decía – ¡Pero muchacha!
Maria Julia y Delio Félix crecieron, forjaron sus vidas y su orgullo por ambos eran inigualable. Recuerdo cuando Maria Julia se graduó de la universidad, cuando continuo triunfando en su carrera yendo de un ascenso a otro. Tía Alicia no podía esperar para compartir sus logros. A Víctor lo tenía en un trono, como rey, sabiendo no solo que era hombre de bien, pero lo mucho que quería a Maria Julia y a la familia. Cuando ellos venían de Dallas a quedarse en su casa, era una fiesta antes de comenzar, anticipando su llegada, el puerco asado.
Lo mismo con Delio Félix. Desde chiquito, fuese por la gracia y la agilidad que tenía en sus manos para crear jaulas, camioncitos, muebles para las muñecas de su prima, o lo que fuese. Los logros de sus hijos eran su felicidad. Cuando DF se graduó del colegio y fue a trabajar para una compañía de diseño aéreo, que orgullo. Cuando el decidió abrir su propio negocio de contratista, que regocijo! Claro que nada la hizo más feliz cuando vio que su hijo también había encontrado una pareja para compartir su vida, Elvira. Esta pareja le trajo el mejor regalo que hubiese podido esperar, dos nietos. Nietos que le dieron vigor a su vida, cuando podía sentirse cabizbaja y triste. Vivian y Kevin. Ellos le trajeron enfoque y propósito a su vida.
Pero ultimadamente era esposa. Al fallecer Tío Delio, parte de Tía Alicia se fue con él. No me sorprende que Alzheimer ocupo la vida de mi tía severamente después de despedirse de Tío Delio. En este mundo de tinieblas para nosotros porque no podíamos ver a aquella persona que habíamos conocido antes, aquella Eva Alicia con ganas y determinación, mi Tía Alicia podía ver a su esposo todos los días y podía volver a vivir aquellas dichas que había disfrutado. Hoy en día, tía Alicia no tiene que vivir en las tinieblas del Alzheimer para estar con el amor de su vida. Ella está con él en todo momento. Otra ventaja de Alzheimer era que no había envejecido, recuerdo que cuando yo cumplí 50 años vine a verla. Mami le dijo – Alicia tu puedes creer que ya Nati tiene 50 años? Me miro y naturalmente que sorprendida me dijo – ¡Pero muchacha ya estas vieja!
Si Tía Alicia, persona que pensaba en sus seres queridos antes de sí misma, pudiese comunicarse con nosotros nos diría,
He tenido miles de sueños y esperanzas en mi vida.
He alcanzado mucho de ellos-
No todos, pero la mayoría.
Mientras que algunos sueños cambiaron en mi jornada.
Pero lo que me llevo conmigo son memorias increíbles.
Desde donde estoy
Aun continúo soñando
Pero mis sueños han cambiado
Mis sueños son las esperanzas para aquellos que dejo en la tierra.
Quiero que la recordemos joven, contenta, benevolente y caritativa; la verdadera mujer que era y que no pensemos que ha muerto, porque según nos dijo Jose Marti, “La muerte no es verdad cuando se ha cumplido bien la obra de la vida.” Y no puedo pensar de otra persona que haya cumplido mejor con su vida.
Con todo el cariño de su sobrina Nati
Carta a Mi Madre
Querida mami,
Sé que estas en un lugar mejor que en el que estamos nosotros. Al fin podrás reunirte con todos tus seres queridos que partieron antes que tú. Pienso que ahora si encontraras la felicidad y paz que siempre buscaste pero que a veces parecían elusivas en tu vida.
Fuiste una hija, hermana, prima, esposa, nuera, cuñada, tía, madre, suegra y abuela ejemplar. Pero para mí, tú simplemente eras “Mami.” Dudo que alguna vez te lo haya dicho, pero siempre admire tu fuerza de voluntad y el empeño con el que mantuviste nuestro núcleo familiar. Ningún acontecimiento en la vida pudo destruir tu espíritu o sacudir tu fe en Dios y en el bien de los seres humanos.
También admire tu voluntad de hacer por otros lo que te cohibías de hacer para ti misma.
Dejas un legado que será muy difícil de igualar. Solo quisiera llegar a tener la mitad de tu fuerza de voluntad, la mitad de tu paciencia, y la mitad de tu habilidad de amar a otros sobre todas las cosas.
Por ser como fuiste, tú mereces lo mejor que el cielo ofrece. Te voy a extrañar mucho, pero te mantendré en mi corazón como símbolo de lo que es bondad, abnegación y amor.
Gracias por tu ejemplo. Te quiere mucho, tu hija,
María Julia
* * * * * * * * * *
En Memoria de
Eva Alicia López de García
Funeraria del Ángel
South Gate, California
Jueves, 26 de enero de 2012
5:00 – 9:00 p.m.
Homenaje a Mi Tía
presentado por:
Nati Rozsa
6:30 p.m.
Rosario Oficiado por:
Conchita González
7:00 p.m.
Santa Misa Oficiada por:
Padre Gustavo Mejías
St. Matthias Catholic Church
Huntington Park, California
Viernes, 27 de enero de 2012
9:00 a.m.
Arrangements under the direction of Funeraria del Angel South Gate, South Gate, CA.
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v.1.18.0