

Francisco nació el 30 de abril de 1974 en Ciudad Juárez, Chihuahua, México, hijo de los ya fallecidos José María Rascón y Amparo Hernández. Desde joven demostró un gran amor por la vida, la familia y el trabajo, cualidades que lo acompañaron hasta su último día.
Residió en Denver, Colorado, donde forjó una vida llena de cariño, esfuerzo y alegría. Trabajó como chofer de camiones, una profesión que le apasionaba profundamente. Amaba el fútbol, tanto que fue entrenador, compartiendo su pasión con jóvenes y niños. Disfrutaba también de la cocina, la música y tenía un especial cariño por los perros, con quienes compartía momentos de ternura.
Francisco era conocido por su gran sentido del humor, su respeto hacia los demás, su naturaleza cariñosa y trabajadora, y su habilidad única para conectar con los niños. Su amor por los autos y camiones lo distinguía, y siempre encontraba una forma de hablar de motores con una chispa en los ojos.
Le sobrevive su amada esposa, Elizabeth Castro, y sus hijos, Edward Rascón y Ángel Fabián Rascón, quienes fueron el centro de su vida y motivo de su orgullo. También deja a sus hermanos y hermanas:
Armando Bordes, Luis Enrique Bordes, Felipe de Jesús Bordes, Alma R. Rascón, María del Socorro Rascón, Genoveva Rascón, Romelia Rascón, David Rascón, Mario Rascón, y Liliana Myriam Rascón.
Francisco ha sido recibido en la eternidad por sus padres y sus hermanos ya fallecidos: José A. Bordes, Rafael A. Bordes y Carlos Rascón.
Su partida deja un vacío inmenso en todos los que lo conocieron, pero también una huella imborrable de amor, dedicación y alegría.
Descanse en paz, Francisco. Tu memoria vivirá por siempre en nuestros corazones.
COMPARTA UN OBITUARIOCOMPARTA
v.1.18.0