

Nació el 16 de Julio de 1917 en San Lorenzo, Puerto Rico. Sus padres fueron César Nazario Montañez y Francisca Rodríguez. Conoció a su amada esposa, Juana Román Díaz, en Santurce Puerto Rico y contrajeron nupcias el 16 de agosto del 1938. En el año 1945 se trasladaron a Trujillo Alto, ciudad natal de Juana, donde vivieron el resto de sus días. Tuvieron un feliz matrimonio de 61 años, hasta que el Señor llamó a Juana a morar con Él en mayo de 1999. Procrearon 4 hijos, Juanita (Guané), David, Sara Luz y Carmen Dolores. Le sobreviven su hija Sara Luz; sus nietos, Zoila Evy, Edda Lizette, Ángel Antonio, Rebeca, David Emir, Herminio (Millito) y José David; sus bisnietos, Evy Marie, Omar, Gabriel, Ricardo André, Karla Sofía, Axel Antonio, Angélica Anaís, Kiara Enid, Kiarymar, Lola María, Gabriela Sofía, José David y Aleishka Enid; y su tataranieto, Jesús Gabriel.
Era un hombre recto, respetuoso con los demás, cariñoso, pero sobre todo temeroso de Dios. Su fe y su familia eran lo más importante para él. Le gustaba jugar dómino, le apasionaba la lucha libre y los juegos de pelota. Fue un luchador incansable y siempre procuró el bienestar de toda su familia. Tenía un espíritu joven, siempre tenía una sonrisa en su boca y nunca albergó en su corazón sentimientos negativos. De convicciones profundas tanto religiosas como políticas, miembro de la Iglesia Bautista de Saint Just y seguidor del Partido Popular Democrático de Puerto Rico. Fue un esposo amoroso, fiel y considerado, un padre excelente y mejor abuelo, bisabuelo y tatarabuelo. Disfrutó ver sus hijos crecer y formar sus propias familias, junto con abuela vivió cada uno de los logros de todos sus nietos en especial los de Ángel y Rebeca los cuales criaron como sus hijos. Como olvidar las reuniones familiares, en especial los domingos luego de salir de la Escuela Dominical donde toda la familia se daba cita para disfrutar el sabroso “arroz con pollo” que preparaba abuela, solo había una mesa de 4 pero nos sentábamos más o menos 10, tampoco olvidamos los días de las elecciones generales donde, por vivir en una carretera principal, nos reuníamos a gritar a todo el que pasaba y abuelo nos pedía respeto para todos. No podemos pasar por alto los cuentos de abuelo que todos teníamos que escuchar y las preguntas profundas, sobre todo la de “cuanto es 2+2 en términos contables” hasta su último día en el hospital nos lo preguntó. Nunca te vamos a olvidar fuiste el mejor padre, el mejor abuelo, el mejor bisabuelo y el mejor tatarabuelo. TE AMAMOS y sabemos que en este momento nos cuidas desde el cielo junto con abuela, Guané, David y Dolores.
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v.1.18.0