

Obdulio Vargas Alers no fue la excepción. Fue amado, fue un buen amigo y un ser especial. La familia y los amigos que lo conocieron, recordarán a Don Lulo, como una persona excepcional. El viaje de su vida comenzó en el pueblo de Isabela, donde nació el 14 de diciembre de 1918; hijo de José Vargas y María Alers.
Contrajo matrimonio con Consuelo Piñeiro, con quien compartió su vida durante 61 años. Obdulio tuvo dos hijas; María y Doris. Ellas le dieron la alegría de tener cinco nietos que viven orgullosos de él; Medeline, José Iván, Patricia, Gerardo y Darlene. Tuvo también ocho bisnietos. Maximillian D., Natalia A., Marlena I., Mariana I., Kiara I., Kian V., Lissette I. y Raquel. Durante los pasados 50 años estableció su residencia en el pueblo de Trujillo Alto.
Obdulio sirvió en el ejército de los Estados Unidos y estuvo activo en Panamá durante la Segunda Guerra Mundial. trabajó como oficinista y encargado de almacén en la Autoridad de Acueductos y Alcantarillados, de donde se retiró después de laborar por 30 años. También tuvo una cafetería y un jardín para venta de plantas.
A Obdulio le encantaba tocar guitarra y armónica, leer y escuchar música típica puertorriqueña. Sus mascotas eran los gatos salvajes del vecindario. Sus comidas favoritas eran el mondongo y los bacalaítos fritos. Siempre estuvo pendiente a su familia y siempre que pudo ayudó a los hogares de niños huérfanos en Isabela.
Puede que ningún libro sea escrito, ningún monumento sea erigido, muchos no hayan escuchado su nombre, pero el 31 de mayo de 2011 falleció uno de los más grandes hombres que ha pisado esta tierra.
Ésta es la vida de Obdulio, la suma del hombre en que él se convirtió. Fue un hombre honesto, un buen padre y esposo, excelente abuelo. Católico creyente, por devoción, no por tradición. Maestro y ejemplo para su familia. Siempre será recordado por todos los que le conocieron como alguien que era una parte vital de sus vidas y que deja detrás de él una herencia de amistades y muchas memorias atesoradas.
Descanse en paz
* * * * * * * * * *
Servicios a cargo de la Funeraria Del Angel González Lago en Trujillo Alto, Puerto Rico.
COMPARTA UN OBITUARIOCOMPARTA
v.1.18.0