

of his home surrounded by his lovely wife and children. He was born in a small town outside of
Ciudad Manuel Doblado, Guanajuato to Sabino Rodriguez and Hermelinda Cerna. At a young
age, Martin came to the United States and worked in the agricultural fields of California with his
father and brothers. Thus leading him to start a life in Georgia, working for a prestigious
construction company for nearly 30 years. He climbed up the ladder and ended his career as
Supervisor, where many of his co-workers respected his leadership, earning him the nickname “El
Macho.”
Martin was a soccer fanatic, it was his passion! He enjoyed coaching and watching, being a faithful
fan of Chivas de Guadalajara. Soccer was an important part of his life, which he instilled in his
children and grandchildren. Soccer was Martin’s way of sharing and living with others; where he
formed strong and valuable relationships, and positioned himself as an important element within
the local community.
Martin was a strong and courageous man, and during his battle with cancer he faced every obstacle
with a smile and a positive attitude. He is now with his parents, Sabino Rodriguez and Hermelinda
Cerna, and his eldest son, Victor Rodriguez (Shannon).
He leaves a great legacy with his wife, Adela (to whom he was married to more than 40 years), his
siblings: Ascensión (Lilia), Antonio (Marta), Juvenal (Maximina), Lauro (Alma), María Elena
(Baltazar), Juan (Noemí), Linda, and Jesús (Yazmín).
He also leaves fond memories in the hearts of his children: Josué (Alysha), Sabino, Emmanuel and
Benjamín. Likewise, to his daughters: Dulce (Miguel), Alba (Sergio) and Linda (Jahlil). And to his
12 grandchildren, who were blessed to know an amazing grandfather.
“My flesh and my heart may fail, but God is the strength of my heart and my portion forever.” -
Psalm 73:26
Martín Rodríguez, de 62 años de edad, falleció en paz el martes 3 de septiembre de 2024; en la
intimidad de su hogar en compañía de su amada esposa e hijos. Nació en un rancho fuera de Ciudad
Manuel Doblado, Guanajuato, hijo de Sabino Rodríguez y Hermelinda Cerna. A una edad joven,
Martin migró a los Estados Unidos y trabajó en los campos agrícolas de California con su padre y
sus hermanos. Esto le llevó a comenzar una vida en Georgia, trabajando para una prestigiosa
compañía de construcción por casi 30 años. Ascendió en el trabajo y terminó su carrera como
Supervisor, donde muchos de sus compañeros respetaban su carácter de líder, lo que le ganó el
apodo de «El Macho».
Martin fue un aficionado del fútbol, ¡era su pasión! El disfrutaba mucho jugarlo y ver todos los
partidos, siendo un fiel seguidor de las Chivas del Guadalajara. El fútbol fue una parte importante
en su vida, lo que inculcó a sus hijo/as y lo que les llevó a vivir momentos felices en los campos, su
segundo hogar. El fútbol fue para Martin, una forma de compartir y convivir con los otros, ahí
formó relaciones fuertes y valiosas para él y se posicionó como un elemento importante dentro de la
comunidad local.
Martin era un hombre fuerte y valiente, y durante su batalla contra el cáncer afrontó todos los
obstáculos con una sonrisa y una actitud positiva. Ahora está junto a sus padres, Sabino Rodríguez
y Hermelinda Cerna, y su hijo mayor, Víctor Rodríguez (Shannon).
Deja un gran legado conformado por Adela (con quien estuvo casado más de 40 años), sus
hermanos: Ascensión (Lilia), Antonio (Marta), Juvenal (Maximina), Lauro (Alma), María Elena
(Baltazar), Juan (Noemí), Linda, y Jesús (Yazmín).
Así mismo, deja recuerdos felices en los corazones de sus hijos: Josue (Alysha), Sabino, Emmanuel y
Benjamín. Así mismo, a sus hijas: Dulce (Miguel), Alba (Sergio) y Linda (Jahlil). Y a sus 12 nietos,
quienes tuvieron la bendición de conocer a un abuelo increíble.
“Mi carne y mi corazón pueden fallar, pero Dios es la fuerza de mi corazón y mi porción para
siempre.” - Salmo 73:26
COMPARTA UN OBITUARIOCOMPARTA
v.1.18.0