Gracias le doy a Dios por haberte escogido como mi padre, y gracias le doy a Dios por el tiempo que estuviste con nosotros. Fuiste un gran padre, un buen esposo, un buen abuelo. Pedirle a Dios por un mejor padre que tú hubiera sido imposible, porque el mejor padre ya lo tenía conmigo.
Para mi fuiste mi héroe, mi súper papá, que nadie era más fuerte que tú. El haberte tenido como padre fué un privilegio. Me duele que ya no estés conmigo. Sé que ahora descansas al lado de Nuestro Señor Jesucristo que te llamó a su lado porque te lo mereces.
Solo quiero decirte gracias por ser tan bueno conmigo y con mis hermanos.
Te amamos,
Tu esposa e hijos