

Aunque su vida fue demasiado corta, Alejandro dejó recuerdos que permanecerán para siempre en todos aquellos que tuvieron el privilegio de conocerlo. Era una persona que encontraba alegría en las cosas sencillas, ya fuera pasando horas jugando en su PS5, tirando al aro en la cancha de básquetbol o sentándose a disfrutar uno de sus burritos favoritos.
Alejandro también era conocido por ser una persona excepcionalmente limpia y organizada. Se enorgullecía de mantener todo en orden y prestaba atención a los pequeños detalles que otros podían pasar por alto. Simplemente era parte de quien él era.
Aunque Alejandro tenía un círculo pequeño de amigos, esas amistades eran muy profundas. Valoraba mucho a las personas más cercanas a él, y sus amigos sabían que siempre podían contar con él. Las risas, las conversaciones, los juegos, el básquetbol y todos esos momentos sencillos que compartieron son recuerdos que llevarán consigo durante muchos años.
Su batalla contra el cáncer llegó rápidamente y, aunque tuvo mucho menos tiempo del que cualquiera pudiera haber imaginado, Alejandro dejó una huella en el tiempo que tuvo. Con tan solo 18 años, tenía toda una vida por delante, haciendo que su pérdida sea especialmente difícil para su familia, sus amigos y todos aquellos que lo amaron.
A Alejandro le sobreviven sus padres, Norberto Molina y Nora Camarillo, su hermano Carlos Molina, así como muchos familiares y amigos que lo quisieron profundamente.
Alejandro será recordado por su personalidad única, su amor por el básquetbol y los videojuegos, sus espacios siempre perfectamente limpios, su gusto por un buen burrito y, sobre todo, por las amistades y los recuerdos que creó a lo largo de su vida.
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It is with profound sadness that we announce the passing of Alejandro Molina-Camarillo, 18yrs old, who’s a brief battle with illness ended on Wednesday, September 16, 2026.
Though his life was far too short, Alejandro left behind memories that will stay with everyone who had the privilege of knowing him. He was someone who found joy in the simple things—whether spending hours playing his PS5, shooting hoops on the basketball court, or sitting down to enjoy one of his favorite burritos.
Alejandro was also known for being exceptionally clean and organized. He took pride in keeping things neat and cared about the little details that others might overlook. It was simply part of who he was.
While Alejandro had a small circle of friends, those friendships ran deep. He treasured the people closest to him, and his friends knew they could count on him. The laughter, conversations, games, basketball, and countless ordinary moments they shared are memories that will be carried with them for years to come.
His battle with cancer came quickly, and although he was given far less time than anyone could have imagined, Alejandro made an impact in the time he had. At only 18, he had so much more life ahead of him, making his loss especially difficult for his family, friends, and everyone who loved him.
Alejandro is survived by his parents Norberto Molina and Nora Camarillo, his brother Carlos Molina, and many treasured family members and friends.
Alejandro will be remembered for his unique personality, his love of basketball and gaming, his perfectly clean spaces, his appreciation for a good burrito, and most of all, for the friendships and memories he created along the way.
FAMILIA
Nora CamarilloMadre
Norberto MolinaPadre
Carlos MolinaHermano
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v.1.18.0