17 de mayo de 1961 – 29 de octubre de 2026
Con el corazón lleno de tristeza, pero también de amor y gratitud por todos los momentos compartidos, anunciamos el fallecimiento de nuestro amado padre, quien partió a la casa del Señor el 29 de octubre de 2026, a la edad de 65 años.
Nuestro padre fue un hombre que disfrutaba de las cosas sencillas y hermosas de la vida. Le encantaba trabajar al aire libre, trabajar en sus carros, viajar y conocer nuevos lugares. Sobre todo, disfrutaba de la buena comida y de salir a comer en restaurantes. Le gustaba descubrir nuevos caminos, vivir nuevas aventuras y crear recuerdos que permanecerán para siempre en el corazón de quienes tuvieron la dicha de compartir esos momentos con él.
Era una persona alegre y llena de vida. Siempre tenía una sonrisa en su rostro y una risa capaz de llenar cualquier lugar de alegría. Su buen humor, su espíritu alegre y su manera tan especial de disfrutar la vida hicieron de él una persona inolvidable. Su presencia iluminaba los días de quienes lo rodeaban, y su alegría permanecerá viva en todos aquellos que tuvieron la dicha de conocerlo y amarlo.
Más que nada, fue un esposo, padre y abuelo amado, cuya presencia llenaba de felicidad los corazones de su familia. Aunque su partida deja un vacío inmenso en nuestras vidas, nos consuela saber que los recuerdos, las risas, las aventuras y el amor que compartimos con él vivirán para siempre en nuestros corazones.
Le sobreviven su amada esposa, María Esther Treviño; su hijo, José Carlos Treviño, junto a su esposa, Angélica Treviño, y sus hijos, Brittany Alexia Treviño y Carlos Eduardo Treviño; así como su hija, Yuriana Iveet Treviño, junto a su pareja, Rocky Montes, y sus hijos, Brissa Assanet Montes, Autumn Mia Montes, Dash Tayge Montes, Dayz Sage Montes, Tres Luck Montes y Birdee Blu Montes. Su hijo Cristhian Epigmenio Treviño (+) y amados nietos, Aileen Treviño, Cristhian Alexander Treviño y Adriel Leonardo Treviño.
Todos ellos llevarán su recuerdo con profundo amor y atesorarán por siempre cada momento compartido a su lado. Su legado vivirá en las generaciones que deja atrás, en las historias que contarán sobre él, en las risas que recordarán y en el amor que seguirá uniéndolos como familia.
Hoy, el cielo le da la bienvenida y le permite reunirse con sus amados padres, Epigmenio y Dominga Treviño; su hermano, Alberto Treviño; y sus queridos hijos, Jessica Janet Treviño y Cristhian Epigmenio Treviño, quienes partieron antes que él. Encontramos consuelo al imaginar ese hermoso reencuentro en el cielo, donde nuevamente está junto a sus seres queridos, rodeado de amor, paz y felicidad.
Aunque hoy nos toca despedirnos de él, su amor jamás desaparecerá. Su risa seguirá resonando en nuestros recuerdos, su sonrisa permanecerá en nuestros corazones y las aventuras y los momentos que compartimos con él serán tesoros que guardaremos por el resto de nuestras vidas.
Padre, tu viaje por esta vida ha terminado, pero tu amor y tus recuerdos continuarán acompañándonos en cada camino que recorramos. Sabemos cuánto amabas viajar, descubrir nuevos lugares y disfrutar de la vida, y llevaremos con nosotros cada recuerdo y cada aventura que compartimos a tu lado.
Aunque ya no podamos verte, siempre te llevaremos en nuestros corazones. Hasta que nos volvamos a encontrar en el cielo, que Dios te reciba en sus brazos y te conceda el descanso eterno junto a todos aquellos que tanto amaste. Te amaremos por siempre, te extrañaremos cada día y jamás te olvidaremos.
Descansa en paz, papá. Tu viaje continúa en la eternidad, y tu recuerdo vivirá para siempre en nuestros corazones. Te amamos hoy, mañana y por toda la eternidad.