

Marina Gallegos Chavez, de 79 años, partió de este mundo para estar en la presencia del Señor el 9 de agosto de 2026, rodeada del amor de su familia en la comodidad de su hogar en Weslaco. Su partida deja un profundo vacío en los corazones de todos aquellos que tuvieron el privilegio de conocerla y amarla, pero también deja un hermoso legado de amor, trabajo, fortaleza y dedicación que permanecerá para siempre en su familia.
Marina nació el 26 de diciembre de 1946 en México, hija de Guadalupe Gallegos y Hermelinda Chavez Lugo. Desde muy joven fue una mujer fuerte, honesta y trabajadora, cualidades que llevó consigo durante toda su vida. Fue una mujer 100% trabajadora, siempre dedicada a su trabajo y, por encima de todo, a sus hijos, quienes fueron una de las mayores razones de su vida.
Marina era una mujer de carácter firme y muy directa; siempre decía las cosas como eran y enfrentaba la vida con responsabilidad y determinación. Pero detrás de esa fortaleza había un corazón inmensamente noble y protector. Era de esas personas que cuidaban de todos los que amaban, procurando siempre que a nadie le faltara nada. Su familia sabía que podían contar con ella, porque Marina estaba presente para proteger, ayudar y brindar su amor de la manera que mejor sabía hacerlo.
Disfrutaba de los placeres sencillos de la vida. Le gustaba leer la Biblia, encontrando en sus páginas fortaleza, consuelo y esperanza, y disfrutaba de sentarse a tomar una buena taza de café. Pero quizás uno de los recuerdos que más permanecerá en el corazón de su familia será el de su hogar y su cocina: Marina siempre tenía comida lista para quien la necesitara. Para ella, alimentar y cuidar de los demás era una de las formas más sinceras de demostrar amor.
Su amor no siempre necesitaba grandes palabras; se encontraba en sus acciones, en su trabajo incansable, en su preocupación por los demás y en cada sacrificio que hizo por su familia. Fue una mujer que dio mucho de sí misma para que sus seres queridos estuvieran bien. Su legado vivirá en cada enseñanza, cada recuerdo, cada taza de café compartida y cada momento en que su familia sintió el calor de su protección.
Aunque su ausencia será profundamente sentida, quienes la amaron encuentran consuelo al saber que su vida dejó huellas que el tiempo jamás podrá borrar. Marina seguirá viviendo en el corazón de sus hijos, nietos y bisnietos, quienes llevarán consigo su ejemplo de fortaleza, honestidad, responsabilidad y amor incondicional.
Marina será extrañada profundamente por sus hijos, San Juana (Regino) Samaniego y Juan Guillen. También deja para continuar su legado de amor a sus amados nietos, Yajaira Samaniego, Mia Guillen, Allan (Valeria) R. Samaniego e Ivan (Catalina Shull) Samaniego; y sus queridos bisnietos, Allan R. Samaniego Jr. y Azael Samaniego.
Hoy la familia se despide de una madre, abuela y bisabuela extraordinaria, pero no de su amor. Ese permanecerá para siempre. Su recuerdo vivirá en las historias que contarán, en las enseñanzas que dejó, en las comidas preparadas con amor y en cada momento en que su familia se reúna y recuerde a aquella mujer fuerte, trabajadora, honesta, directa y, sobre todo, protectora de todos los que amaba.
Que descanse en los brazos del Señor, con la certeza de que su vida fue una bendición para quienes tuvieron la dicha de compartirla. **Su presencia física se ha ido, pero su amor permanecerá eternamente en los corazones de su familia.**
FAMILIA
hijos:San Juana (Regino) Samaniego y Juan Guillen nietos:Yajaira Samaniego, Mia Guillen, Allan (Valeria) R. Samaniego e Ivan (Catalina Shull) Samaniego bisnietos:Allan R. Samaniego Jr. y Azael Samaniego
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v.1.18.0