Con profundo pesar, pero con la esperanza puesta en las promesas de nuestro Señor Jesucristo, anunciamos el fallecimiento de Noé Becerra Veloz, quien partió a la presencia del Señor el día 13 de julio de 2026 en Knapp Medical Center de Weslaco, Texas, rodeado del amor de su familia.
Noé nació el 22 de octubre de 1964 en Río Bravo, Tamaulipas, México, hijo de Isaac Becerra y Francisca Veloz, quienes le inculcaron los valores del trabajo, la humildad y el amor por la familia.
Quienes tuvieron el privilegio de conocerlo recordarán a Noé como un hombre de gran corazón, siempre dispuesto a tender la mano a quien lo necesitara. Ayudar al prójimo era una de las cualidades que mejor definían su vida, pues encontraba alegría en servir y hacer el bien sin esperar nada a cambio.
Era un apasionado de la mecánica y disfrutaba pasar horas trabajando en los automóviles. Su vehículo favorito era el clásico **Ford Fairmont**, y siempre tuvo un cariño especial por los carros. También encontraba felicidad reuniendo a su familia alrededor de una deliciosa carne asada o preparando con amor sus platillos favoritos para sus hijos, creando momentos que permanecerán para siempre en sus corazones. Le gustaba vestir con elegancia, cuidar cada detalle de su apariencia y nunca faltaba el perfume que lo distinguía, reflejando su personalidad alegre y su gusto por presentarse siempre impecable.
Su mayor orgullo y la mayor bendición de su vida fueron su esposa, sus hijos y sus nietos, quienes recibieron de él un amor incondicional, consejos sabios y recuerdos que atesorarán por siempre.
Noé será profundamente extrañado por su amada esposa, Rosalinda Zúñiga; por sus queridos hijos, Isamar Becerra, Melanie Becerra, Noé Becerra Jr. y Jonathan Becerra; por sus adorados nietos, Janini Joy Herrera, Alinna RoseMarie Herrera y Angel Herrera Jr.; y por sus queridos hermanos, Abel Becerra, Joel Becerra, Letty Becerra y Yolanda Becerra. Asimismo, deja un legado de amor, bondad y generosidad que continuará viviendo en el corazón de todos sus familiares, amigos y de quienes tuvieron el privilegio de compartir parte de su vida.
Hoy, con la esperanza que nace de la fe en Cristo, su familia encuentra consuelo al saber que Noé ha sido reunido en el cielo con sus amados padres, Isaac Becerra y Francisca Veloz, así como con su querido hermano, Fernando Becerra, a quienes tanto amó y extrañó.
Aunque hoy su ausencia deja un profundo vacío, su recuerdo permanecerá vivo en cada acto de bondad, en cada reunión familiar y en cada historia compartida. Su ejemplo de amor por su familia, su espíritu servicial y su noble corazón serán un legado imborrable para las generaciones venideras.
Que Dios conceda fortaleza y consuelo a todos quienes lloran su partida, con la certeza de que un día volverán a encontrarse en la presencia eterna del Señor.