Remigio Pequeño Zúñiga, de 67 años de edad, partió a la presencia de su amado Señor el 1 de julio de 2026 en Kindred Hospital, en Houston, Texas. Nació el 31 de marzo de 1959 en Río Bravo, Tamaulipas, México, siendo hijo de Concepción Pequeño y Celestina Zúñiga, quienes hoy lo reciben nuevamente en la gloria eterna.
La vida del Pastor Remigio fue un hermoso testimonio de amor, servicio y fidelidad a Dios. Durante 37 años dedicó su vida al ministerio pastoral, proclamando el Evangelio con pasión, guiando almas hacia Cristo y sirviendo incansablemente a la iglesia que tanto amó. Su mayor anhelo era agradar a Dios, y su fe inquebrantable fue el fundamento de cada aspecto de su vida.
Fue un hombre de oración, siempre dispuesto a interceder por quienes lo rodeaban, brindando palabras de aliento, esperanza y consuelo. Su corazón amable, su espíritu humilde y su sonrisa sincera hicieron que todo aquel que lo conociera encontrara en él un verdadero amigo y un fiel siervo del Señor.
Además de ser un pastor ejemplar, fue un esposo amoroso, un padre dedicado, un abuelo orgulloso y un hombre profundamente comprometido con su familia. Amó a su esposa e hijos con todo su corazón, enseñándoles con su ejemplo el valor de la fe, la perseverancia y el amor al prójimo. Disfrutaba de los momentos sencillos de la vida, especialmente salir a pescar y tocar su guitarra, talento con el que también alababa al Señor y alegraba el corazón de quienes lo escuchaban.
Su compromiso con la obra de Dios era inquebrantable. Nunca faltó a su iglesia, pues servir al Señor era su mayor privilegio y alegría. Su legado permanecerá vivo en las innumerables vidas que fueron transformadas por su ministerio, sus enseñanzas, sus oraciones y el ejemplo de una vida completamente entregada a Cristo.
Con profundo amor y gratitud lo recordarán su amada esposa, Leticia Pequeño; sus queridos hijos: Brenda (Jerry De La Cruz) Pequeño, Emily Pequeño, Melissa (Montana Garcia) Pequeño, Eugene Pequeño y Abraham Pequeño.
También deja un invaluable legado en sus adorados nietos: Eugene Pequeño Jr., Janessa, Katelyn, Abrianna, Michelle, Faith Pequeño, Ava Joyce Garcia, KC Garcia, Lia Skye Garcia y Psalm De La Cruz, quienes siempre llevarán en su corazón el amor, la sabiduría y las enseñanzas de su querido abuelo.
Asimismo, le sobreviven sus amados hermanos: Rubén (Belén) Pequeño, Elida (Armando) Salazar, Delia (Arturo) Martínez, Ofelia (†Luis) Mireles, Yolanda (Antonio) Soto, Noelia (Javier) Díaz y Virginia (Sebastián) Rivera, junto con numerosos sobrinos, familiares, hermanos en la fe y amigos que fueron bendecidos por su vida y ministerio.
Aunque su partida deja un profundo vacío en los corazones de quienes lo amaron, también deja la certeza y la esperanza de que ahora descansa en la presencia de su Salvador, reunido nuevamente con sus amados padres, Concepción y Celestina Pequeño, quienes le precedieron en el descanso eterno.
Su vida fue un reflejo del amor de Cristo, y su memoria permanecerá para siempre como la de un hombre íntegro, fiel, compasivo y lleno de fe. Su legado continuará viviendo en su familia, en su iglesia y en cada persona que tuvo el privilegio de conocerlo.
Salmo 23
"Jehová es mi pastor; nada me faltará.
En lugares de delicados pastos me hará descansar;
Junto a aguas de reposo me pastoreará.
Confortará mi alma;
Me guiará por sendas de justicia por amor de su nombre.
Aunque ande en valle de sombra de muerte,
no temeré mal alguno; porque tú estarás conmigo.
Tu vara y tu cayado me infundirán aliento.
Aderezarás la mesa delante de mí,
en presencia de mis angustiadores.
Ungiste mi cabeza con aceite,
mi copa está rebosando.
Ciertamente, el bien y la misericordia
me seguirán todos los días de mi vida
y en la casa del Señor viviré para siempre.