
mi guarda Relicario del señor, que del cielo
fuiste enviado para ser mi ser guardador.
Te suplico Ángel bendito, tú me libres del maldito
por el señor que te creo, a ti que te lo encomendó,
póngase una centinela adentro de mi corazón.
Para que el demonio no encautele y no me traiga en perdición.
Con Dios me acuesto, con dios me levanto,
con la gracia de Dios, y la luz del espirito santo.
El poder de Dios me valga y la fuerza de la fe, y
la ostia consagrada, patriarca señor San Jose.
En mi vida y en mi muerte, Señor te encomiendo
mi alma Dios conmigo, yo con él. Dios delante yo atrás de Él.
Dónde vas virgen María? Dónde vas virgen llorando?
En busca de mi hijo voy, Jesucristo me ha llamado.
Ahí lo veras señora ¡En aquel monte calvario,
considerando su muerte por la pasión que ha pasado.
El madero está a sus pies con que lo crucificaron,
y ahí están las 5 llagas con que lo martirizaron.
Estos debemos rezar todos los fieles
cristianos al levantar de la cama y al acostarnos.
Quien la sabe no la reza. Quien la oye, no la aprende.
El día del juicio verán lo que esta oración contiene.
Viernes será viernes, viernes de la luz, lo
que Jesucristo contiene en la cruz.
La cruz tembló, Pilatos le pregunto.
Tu que tienes? Miedo tienes? No tengo
Miedo, no tengo temor. La santísima cruz
vaya delante de mí, por el señor que murió en
ella, hable y responda por mí, y aplaque
los enemigos que van en contra de mí.
Amen
JESUS, MARIA Y JOSE
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v.1.18.0