y amor, hoy salgo yo al camino gran
apóstol del Señor. Te pido apóstol
sagrado que tan solo al invocarte
cuando me vea atribulado, tú siempre
estés de mi parte. En cualquier peligro
grave en cualquier triste aflicción y en
donde quiera que yo ande, pido ahí tu
protección. Pues una merced te pido por
tu sombra refulgente, son muchos los
enemigos que me siguen diariamente.
De un asalto en el camino de una hora
desastrada, cúbreme Pedro Divino con tu
sombra tan sagrada. Cuando yo al camino
salga y me asalte el malhechor, allí tu
nombre me valga en el nombre del Señor.
En la mansión de la tierra en cualquier trance
o peligro de persecución o Guerra, líbrame
Padre Divino. Haz que tu Dios goce en el cielo
por ti, todo bien se alcanza. Ábrame las
puertas Pedro, de la bienaventuranza. Tú seas
mi custodio y guía por donde quiera que salga
en la noche o en el día, siempre tu sombra me
valga. Por aquel grande dolor cuando tu
arrepentimiento, Pedro, apóstol del Señor,
líbrame a cada momento. Cuando mi alma
perdonada sea de la culpa mortal, no me niegues
tú la entrada a la patria Celestial. Ruega al Señor
por nosotros que te hacemos petición, favorece a
tus devotos que cargan tu devoción. Amen