

Ramon Villa Arellano was born on May 16, 1949, in Colima, Mexico. A devoted Catholic, he carried his faith throughout his life. A loving father, grandfather, brother, uncle, and son, Ramon passed away on October 15, 2026, leaving an immeasurable emptiness in the hearts of those who loved him.
At just 18 years old, Ramon was drafted by the Army to fight in the Vietnam War, demonstrating a courage and strength that would accompany him throughout his life.
He is survived by his loving children, Jeannette and Albert; his cherished grandchildren, Valerie, Jeremy, Declan, Clare, and AJ; and his beloved siblings, Rosa, Lucia, Lupe, Hilda, Irma, and Cuty; and his cherished grandchildren, Valerie, Jeremy, Declan, Clare, and AJ, along with many nieces, nephews, and extended family members.
To know Ramon was to love him. He was the pillar of his family, a source of strength, comfort, and unconditional love. As a father, he gave his children love, guidance, and memories they will treasure forever. As a grandfather, he filled his grandchildren’s lives with so much joy and affection. His love and presence left an unforgettable mark on everyone fortunate enough to have known him.
Ramon was a fighter. Throughout his six-year battle with cancer, he faced countless challenges with strength and determination, while still being the most patient and kind man he could be. His life reminded us of the importance of family, perseverance, and how precious every moment with our loved ones truly is.
Although his passing leaves an emptiness that cannot be filled, his love and legacy will live on through his family, the memories we share, and the generations to come. May he rest in eternal peace, embraced by God's everlasting love.
Ramón Villa Arellano nació el 16 de mayo de 1949 en Colima, México. Fue un católico devoto que llevó su fe consigo a lo largo de toda su vida. Un esposo, padre, abuelo, hermano, tío e hijo amoroso, Ramón falleció el 15 de octubre de 2026, dejando un vacío inmenso en los corazones de quienes lo amaron.
A los tan solo 18 años, Ramón fue reclutado por el Ejército de los Estados Unidos para luchar en la Guerra de Vietnam, demostrando desde muy joven el valor y la fortaleza que lo acompañarían a lo largo de su vida.
Le sobrevive su amada esposa, Rosa Arellano, con quien compartió más de cinco décadas de matrimonio, construyendo una vida juntos basada en el amor, la fe y la familia. También le sobreviven sus queridos hijos, Jeannette y Albert; sus adorados nietos, Valerie, Jeremy, Declan, Clare y AJ; y sus hermanos, Rosa, Lucia, Lupe, Hilda, Irma y Cuty, así como numerosos sobrinos y otros familiares que siempre lo llevarán en sus corazones.
Conocer a Ramón era quererlo. Fue el pilar de su familia, una fuente de fortaleza, consuelo y amor incondicional. Como esposo, compartió con Rosa más de 50 años de vida, creando recuerdos entrañables y formando una familia cuyo amor perdurará por generaciones. Como padre, brindó a sus hijos amor, orientación y recuerdos que atesorarán por siempre. Como abuelo, llenó la vida de sus nietos de alegría y cariño. Su amor y su presencia dejaron una huella imborrable en todos aquellos que tuvieron la dicha de conocerlo.
Ramón fue un luchador. Durante sus seis años de batalla contra el cáncer, enfrentó innumerables desafíos con fortaleza y determinación. Su vida nos recordó la importancia de la familia, la perseverancia y lo valioso que es cada momento que compartimos con nuestros seres queridos.
Aunque su partida deja un vacío imposible de llenar, su amor y su legado vivirán por siempre a través de su esposa, sus hijos, sus nietos, los recuerdos que compartimos y las generaciones que vendrán. Que descanse en paz eterna, acogido en el amor infinito de Dios.
COMPARTA UN OBITUARIOCOMPARTA
v.1.18.1