

Tú que decidiste ser fuerte. Tu espesura como la de un roble, tu tronco derecho y de raíces profunda. Tus ramas que han sido fuertes y nudosas, tus dimensiones llegaron a ser importantes. Tú que eres madera magnifica, dura, pesada y resistente. Eres un roble, nunca te quejaste, siempre hiciste frente, te mostrabas solido y capaz de resistir. Cada etapa y momento de tu tormenta demostraste la capacidad de renacer, de mudar tus hojas viejas y secas. No importa cuán fuerte te golpeara el viento, tu tronco se mantuvo derecho y fue tu fortaleza la sombra que dio esperanza a los tuyos para verte renacer. Un roble que ante el dolor y la incomodidad no te inclinaste, aun en tu último momento dijiste: “Estoy bien”… Ante muchos, tal vez hoy ya tu sombra no nos abriga, tus ramas se han secado y se han vuelto leña, tus flores no aromatizan nuestras vidas, tus raíces se han vuelto frágiles. Pero no, mi roble eterno, hoy quedas plantado en moradas celestiales, donde respiras la paz eterna de nuestro Creador. Hoy estás ante su presencia, viviendo el momento más anhelado y cercano a nuestro Dios.
Antonio “Tony” eres y fuiste un roble. Hoy le damos gracias a Dios por el regalo de tu vida, hoy estás en mejor lugar. Nuestro roble eterno hoy estás en su gracia.
Descansa en Paz, Antonio Pons Quiñones
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v.1.18.0