

Buenas noches, yo soy Valeria Goodrich, la nieta de Antonio Corona Leal, pero para mi era mi Papa Toño. Primeramente, muchas gracias por acompañarnos a despedir a mi Papa Toño. Esta despedida es triste para nosotros, porque lo vamos a extrañar mucho. Pero necesitamos reconocer que también es una celebración de su viaje al reino de Dios, nuestro padre celestial. Yo tengo la fé y esperanza que nos vamos a ver de nuevo.
Me siento muy bendecida que fue una figura como padre para mi. Quiero compartir con ustedes la bonita memoria que pase con mi Papa Toño cuando yo era niña.
El me pidió que fuera su profesora para enseñarle hablar inglés, yo le comencé a leer y darle tarea. El fue muy buen alumno. Pero un día no hizo su tarea y mi moleste con el “ Ay papa, porque no hiciste tu tarea?” y me respondió que la quería hacerlo conmigo. Me sonreí con el y lo hicimos juntos.
Mi memoria mas tierna es cuando me dijo que yo iba a hacer alguien con propósito en la vida y me dio el nombre de apodo “Miss. Mundo” y me dijo que me iba a llamar “Miss. Mundo” por siempre y así fue.
Mi Papa Toño siempre me ensenó como ser una persona honesta y trabajadora.
El me mostró la importancia de los valores de familia. El fue un gran ejemplo de esposo, padre y abuelito amoroso. Estoy muy agradecida de que tuve la oportunidad de haber pasado estos tiempos con mi divino, bondadoso Papa Toño y con todo mi amor de mi corazón nos veremos de nuevo en el cielo, para vivir la vida eterna.
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v.1.18.0