Consuelo nació el 20 de octubre de 1952 en Ponce, Puerto Rico, y residía en Santa Isabel, donde fue una mujer profundamente querida por su familia, amistades y comunidad. Su vida fue un ejemplo de amor, fortaleza y generosidad.
Le sobreviven sus tres hijos, quienes fueron su mayor alegría y razón de vivir: Eduardo Negrón Rosaly, José Eduardo Negrón Rosaly y Jorge Eduardo Negrón Rosaly. Su recuerdo vivirá eternamente en ellos y en todos quienes la amaron.
Consuelo amaba profundamente las mariposas, símbolo de transformación y belleza. Al igual que ellas, su vida tocó corazones y dejó tras de sí un legado de luz y esperanza.
La familia agradece las muestras de cariño y apoyo en este momento de duelo.
“Siempre volarás con nosotros, como las mariposas que tanto amabas.”