Natural de San Juan de los Yeras, Santa Clara, Cuba, Conrado fue uno de doce hermanos en una familia grande y unida. Más tarde emigró a los Estados Unidos, donde vivió una vida marcada por el anhelo de luchar por el regreso a su patria.
Un verdadero patriota y héroe, Conrado trabajó con la CIA y se convirtió en uno de los renombrados Guerreros Makasi—comandos de exiliados cubanos que jugaron un papel crucial en operaciones internacionales. En 1964, durante una misión en el Congo, ayudó a rescatar y salvar la vida de 14 niños, nueve mujeres y un hombre—un acto de valentía extraordinaria que ejemplificó su compromiso con la protección de los demás.
Conrado fue un hombre de muchos talentos y pasiones profundas. Encontraba alegría en las cosas simples y significativas: vacaciones familiares en Ft. Myers Beach, explorar parques nacionales, criar conejos, trabajar la tierra, cocinar, y sobre todo, compartir tiempo y historias con sus seres queridos. Su presencia llenaba cada espacio con calidez, sabiduría y una fuerza tranquila.
Por encima de todo, Conrado fue un esposo, padre, abuelo y bisabuelo devoto. Le sobreviven su amada esposa, sus hijos, nietos, bisnietos, y sus hermanos y hermana. Fue un hombre cuyos amigos se convirtieron en familia—todos ellos hoy llevan adelante su legado de fortaleza, amor y servicio.
La vida de Coco fue un testimonio del poder del amor—por la familia, por su patria, y por la vida que construyó con propósito y orgullo. Será profundamente extrañado y recordado para siempre.
Su velorio se llevara a cabo el viernes, 22 de agosto, desde las 6 p.m hasta las 10 p.m. en Caballero Rivero Hialeah, 373 W 9 Street, Hialeah, FL 33010. Su entierro se realizara el sabado, 23 de agosto, a las 12:30 p.m. en Vista Memorial Gardens, 14200 NW 57th Ave, Miami Lakes, FL 33014.