Saul Antonio Gonzalez Hernandez será recordado por el espíritu de aventura que lo acompañó a lo largo de su camino, así como por la serenidad de su trato y la calidez con la que se acercaba a los demás. En su presencia se hacía evidente una manera de vivir marcada por la consideración, la ternura y un corazón generoso, cualidades que dejaron una huella perdurable en quienes tuvieron el privilegio de conocerlo.
Saul Antonio Gonzalez Hernandez deja tras de sí un recuerdo digno y entrañable. Su vida, vivida con nobleza y sencillez, permanece como testimonio de bondad y de una gentileza que seguirá acompañando a su familia, amistades y a todos quienes lo estimaron.