

Raul Zenteno, of Channelview, Texas, passed away peacefully in his sleep on February 26, 2025, at the age of 73. He was at home, surrounded by his loving wife, daughter, and sons. Raul was born on December 29, 1951, in Ciudad de Mexico, where he grew up with his mother, Anastacia Centeno, and his siblings.
As a young boy and teenager, Raul developed a deep affection for his horse, a bond that would stay with him throughout his life. His love for animals and nature continued into adulthood, and his memory will always be cherished by those who knew him.
Raul worked as a machine operator at Alpha Baking for 23 years, retiring in November 2013. He was a man of luck and fortune, having won the Illinois lottery in November 2002. Raul’s life was marked by his resilience and determination, and he was fortunate to have been a proud homeowner three times—in Mexico City, Cicero, Illinois, and Houston, Texas.
Raul had a great love for family and enjoyed simple pleasures in life. He loved taking long evening walks and watching Pedro Infante movies, which always brought him joy. He treasured family road trips, always seeking new adventures with those he loved. In his leisure time, Raul was an avid fan of soccer and baseball, watching games at home and attending live events when he could.
The Zenteno family extends their deepest gratitude to Raul’s brother-in-law, Humberto Becerra, and Alejandro Ordoñez, as well as his sisters-in-law, Lidia Cruz, Adriana Ordoñez, and Marcela Becerra, for the care, compassion, and prayers they offered during Raul’s final days.
Raul will be deeply missed by all who had the privilege of knowing him. His memory will live on in the hearts of his family, friends, and all those who were touched by his kindness, love, and sense of humor.
Raul Zenteno, de Channelview, Texas, falleció tranquilamente mientras dormía el 26 de febrero de 2025, a la edad de 73 años. Estaba en su hogar, rodeado de su amada esposa, hija e hijos. Raul nació el 29 de diciembre de 1951 en Ciudad de México, donde creció junto a su madre, Anastacia Centeno, y sus hermanos.
Desde joven, Raul desarrolló un profundo cariño por su caballo, un lazo que lo acompañó a lo largo de su vida. Su amor por los animales y la naturaleza continuó durante su vida adulta, y su recuerdo siempre será atesorado por aquellos que lo conocieron.
Raul trabajó como operador de máquinas en Alpha Baking durante 23 años, y se jubiló en noviembre de 2013. Fue un hombre afortunado, ya que ganó la lotería de Illinois en noviembre de 2002. La vida de Raul estuvo marcada por su resiliencia y determinación, y tuvo la suerte de ser propietario de tres viviendas, en Ciudad de México, Cicero, Illinois, y Houston, Texas.
Raul tenía un gran amor por su familia y disfrutaba de los placeres sencillos de la vida. Le encantaba dar largos paseos por la tarde y ver películas de Pedro Infante, las cuales siempre le brindaban alegría. Valoraba mucho los viajes por carretera en familia, buscando nuevas aventuras junto a sus seres queridos. En su tiempo libre, Raul era un gran aficionado al fútbol y al béisbol, disfrutando ver partidos en casa y asistiendo a eventos en vivo cuando podía.
La familia Zenteno extiende su más profundo agradecimiento a los cuñados de Raul, Humberto Becerra y Alejandro Ordoñez, así como a sus cuñadas, Lidia Cruz, Adriana Ordoñez y Marcela Becerra, por el cuidado, la compasión y las oraciones que ofrecieron durante los últimos días de Raul.
Raul será profundamente extrañado por todos los que tuvieron el privilegio de conocerlo. Su memoria vivirá en los corazones de su familia, amigos y todos aquellos que fueron tocados por su amabilidad, amor y sentido del humor.
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v.1.18.0