Le precede en la muerte su querida hermana, Valeria Viramontes.
Le sobreviven su amada esposa, Nancy Viramontes, Y el tesoro más grande de su vida, sus hijas Isabella, Sofía, Marlene Viramontes y Gisellie Garcia. Sus padres, José Luis Viramontes y María de Luz Gómez. Sus hermanos, Patricia, Arelia, Paulina, Rubén Viramontes y Dos hermanos que nuestro señor le regaló Ogden Chamberlain y Jorge Valdivia. Chelisillo también deja un legado de amor en sus numerosos primos, sobrinos, sobrinas, tíos, tías, y amigos que siempre lo recordarán.
Dedicó su vida al trabajo en la mecánica diésel, profesión que ejerció con orgullo y pasión, disfrutando profundamente cada día de su labor. Sin embargo, su mayor orgullo y alegría siempre fueron sus hijas, a quienes amó incondicionalmente y por quienes dio todo.