Caridad fue una mujer valiente, querida y generosa. Su corazón bondadoso y su naturaleza inspiradora tocaron las vidas de todos los que la conocieron. Siempre reflexiva y trabajadora, fue una persona apreciada por su compasión y honestidad. Su resiliencia y desinterés fueron un faro de luz para su familia y amigos. Además, su sentido del humor siempre logró arrancar sonrisas en los momentos más inesperados.
La memoria de Caridad vivirá en los corazones de quienes tuvieron la fortuna de conocerla y ser inspirados por su vida ejemplar.