No estoy allí...no duermo.
Soy los mil vientos que soplan.
Soy el destello del diamante sobre la nieve.
Soy la suave lluvia del otoño,
cuando despiertes por las mañanas silencias.
Soy los pajarillos que silenciosamente se
eleven revoleteando en círculo.
Soy las delicadas estrellas que brillan por la noche.
No se paren sobre tumba a llorar.
No estoy allí...no he muerto.