Esperanza dejó a su esposo, Francisco Javier Duarte; su hijo Oscar Duarte; su hijo Renee Duarte y su hijo Christian Duarte.
Esperanza dejo cinco nietos para atesorar su legado.
Cuando llego al final del camino
Y el sol se ha puesto para mi
No quiero ritos en una habitación
Llena de penumbra
¿Por qué llorar por un alma en libertad?
Extráñame un poco, pero no por
mucho tiempo
Y no con la cabeza agachada
Recuerda el amor que una vez
Compartimos
Extráñame, pero déjame ir.
Porque este es un viaje que todos
Debemos hacer
Y cada uno debe ir solo.
Todo es parte de plan maestro
Un paso en el camino o casa.
Cuando estas solo y enfermo de
Corazón
Vaya con los amigos que
Conocemos.
Ríase de todas las cosas que
Solíamos hacer
Extráñame, pero déjame ir.