María emigró a Estados Unidos en 1982, donde residió en California. Poco después se mudó a Kansas y posteriormente a Amarillo, Texas, donde vivió la mayor parte de su vida. En 1999 se mudó a Grand Prairie, Texas, donde residió.
A María le sobreviven sus 7 hijos: Elizabeth Frías, Sandra L. Galindo, Carlos R. Galindo, Juan Galindo, Miguel A. Galindo, Maria G. Galindo, Francisco X. Alaniz y su yerno, César I. Frías. Junto con sus 16 nietos: César I. Frías, Jr. , Pablo R. Frías, Anna G. Zubia, Jessica I. Camacho, Mario A. Blanco, Leslie Blanco, Carlos Carrasquillo, Ariatne Blanco, Johnny Galindo, Jr., Carmín Carrasquillo, Maricely Galindo, Nuria Galindo, Miguel Galindo, Jr., Emily Galindo, Juan Galindo, y Carlos Galindo, Jr., y 17 bisnietos a quienes amaba profundamente.
María era una mujer apasionada y temerosa de Dios que amaba profundamente a su familia. Amaba todo tipo de flores, y pasar tiempo en el jardín de su hija.