Nace en Comerío un 1 de enero de 1925. Es el tercer hijo de Crispín y Luisa, dos Comerieños, enamorados y felices de la familia que habían procreado. David se enamoró de una joven maestra, Ramonita Ortiz, que enseñaba en una escuela rural y el 23 de junio de 1951 se casaron. Para el siempre fue Mónica. A partir de entonces comenzó una historia de amor irrepetible. Tuvuieron dos hijos, David y Eduardo. Trabajó como policía, en Corozal y Bayamón durante 20 años, donde fue muy respetado y querido. Su hijo mayor, José Antonio, de un matrimonio previo, siguió sus pasos como policía y también fue muy querido y reconocido por su desempeño. Luego laboró en la fábrica de relojes Timex hasta su retiro.
Hombre bueno y generoso, especial y amoroso, padre excepcional, modelo y ejemplo a seguir. Ser humano único y difícil de igualar.
Toda su familia se siente orgullosa de haberle tenido como uno de sus miembros y su recuerdo, compromiso y amor, siempre nos acompañará.
“Cuando muera búscame entre la gente que conocí y amé, el amor nunca muere”