

Elizabeth Santana Oquendo nació el 13 de septiembre de 1951 en Jayuya, Puerto Rico. Falleció el 26 de febrero de 2026, a los 74 años. Residente de Dorado, Puerto Rico, será recordada con profundo respeto y gratitud por una vida vivida con dignidad y entrega.
Nacida y criada en Jayuya, Puerto Rico, Elizabeth se trasladó en su juventud a Ponce, Puerto Rico, para iniciar su grado universitario en Psicología, el cual culminó en la Universidad Interamericana en San Juan. En esa misma institución obtuvo una Maestría en Relaciones Industriales, reflejo de su carácter trabajador, considerado y sabio, y de su compromiso con el crecimiento personal y profesional.
Con una trayectoria ejemplar, fue servidora pública por 30 años, destacándose en La Fortaleza, en la Oficina de Servicios al Ciudadano, en el Municipio de San Juan, en la Administración del Derecho al Trabajo y en el Departamento de la Vivienda, donde se retiró en el 2007 como Directora Ejecutiva de la Oficina de Recursos Externos. Su labor fue guiada por un espíritu honesto, resiliente, paciente y compasivo; una mujer valiente, generosa y desinteresada, profundamente querida y amada por quienes tuvieron el privilegio de trabajar a su lado.
En su vida familiar, Elizabeth fue madre de Nilmarie González Santana (Hija). También formó parte esencial de un hogar que incluía a su hija Nilmari, su yerno Ryan, y sus nietas Isabella y Victoria, a quienes brindó amor constante con ternura, lealtad y una presencia gentil e inspiradora. Fue, además, una excelente hija, hermana, tía, madre y abuela; una fiel amiga en las buenas y en las malas, siempre bondadosa, amable, y de corazón noble.
Su fe fue un pilar permanente. Creció en la fe evangélica, congregando en la Iglesia Discípulos de Cristo y en la Iglesia Centro Cristiano Vida Abundante, viviendo con devoción y fidelidad, y dejando una huella de esperanza y fortaleza espiritual en quienes la rodearon.
Adventurera, inspiradora, humorística y a la vez profundamente reflexiva, Elizabeth dejó un legado de amor, servicio y valentía serena. Fue una mujer apreciada y atesorada, cuyo ejemplo permanecerá vivo en la memoria de su familia y de todos los que la conocieron.
Nuestro más sincero agradecimiento por todas las muestras de cariño durante la partida de nuestra amada Elizabeth.
FAMILY
Nilmarie González SantanaHija
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v.1.18.0