Fue un hombre aventurero, amado, valiente, atesorado, compasivo, devoto, fiel, generoso, gentil, trabajador, honesto, con sentido del humor, inspirador, de gran corazón, leal, paciente, resiliente, desinteresado, considerado y sabio.
Desde su presencia serena hasta su manera firme de acompañar a los suyos, José dejó una huella profunda en quienes tuvieron el privilegio de conocerlo. A partir de aquí, será recordado cariñosamente como Gordo, nombre que evocaba cercanía y afecto en su familia y amistades.
Gordo se graduó de escuela superior, y llevó consigo ese impulso de superación y responsabilidad que lo caracterizaba. Su forma de vivir reflejaba integridad y entrega: un espíritu constante, atento a los demás, y una fortaleza silenciosa que inspiraba confianza.
En el amor y la familia encontró un propósito especial. Conoció al amor de su vida Mariluz en la escuela intermedia; más adelante, ya de adultos, se casaron y vivieron como esposos durante los últimos cinco años.
Su vida familiar fue un espacio de compromiso, ternura y fidelidad, sostenido por su carácter dedicado y su manera generosa de amar.
Entre sus intereses personales, la música ocupó un lugar importante. A Gordo le gustaba mucho la música y cantaba con el grupo de adoración de su iglesia, ofreciendo su talento con humildad y alegría, y compartiendo una sensibilidad que conmovía a quienes lo escuchaban.
Le sobreviven su esposa, Mariluz Maldonado; su hija, Kristylee Fernández; su hijo Yannick Oniel Fernández.
Hermanas Valeria y Jennifer. Su hermano Omar.
Su padre, José Fernández; su madre, Omayra Correa; su abuela, Nelly Rodríguez y su abuelo José A. Fernández Aponte.
Los servicios funerarios se llevarán a cabo en la Funeraria Álvarez Memorial, en Bayamón, Puerto Rico.
La familia quiere agradecer a R.K. Power y a la Congregación de la Iglesia Santidad a Jehová los Hermanos Unidos en Río Piedras.
Su servicio funeral será en la Funeraria Alvarez Memorial en Bayamón, el domingo, 22 de marzo de 2026. El sepelio será en el Cementerio Porta Coeli, en Bayamón, el lunes, 23 de marzo de 2026.
La memoria de Gordo permanecerá viva en cada acorde, en cada recuerdo compartido y en el amor que sembró con su vida. Su legado, marcado por la bondad, la lealtad y el servicio, seguirá acompañando a su familia y a todos los que lo amaron.