

Con profundo respeto, anunciamos el fallecimiento de Yanius Alvarado De Gracia, ocurrido el 26 de mayo de 2026, a la edad de 65 años. Nació el 24 de enero de 1961 en San Juan, Puerto Rico, y residía en Toa Alta, Puerto Rico.
Desde sus primeros años, marcados por su nacimiento en Santurce, Yanius Alvarado De Gracia cultivó una vocación firme por el conocimiento y por el mundo natural. Estudió en el Colegio de la Salle, y más adelante alcanzó una Maestría en Biología Marina en el Recinto Universitario de Mayagüez, así como un Doctorado en Biología Ambiental de la Universidad Ana G. Méndez. Su vida reflejó constancia y entrega: una búsqueda honesta de comprensión, guiada por una fe serena y una sensibilidad profunda hacia la creación.
Ejerció como profesor universitario durante 35 años, profesión que desempeñó con pasión y disciplina. En su labor se reconocían el esfuerzo incansable, la integridad y la vocación de servicio; cualidades que, con el tiempo, se convirtieron en legado para quienes compartieron con él aulas, ideas y proyectos. Su presencia, a la vez firme y afable, dejaba espacio para la sonrisa oportuna y el buen humor que aligeraba los días, sin perder nunca la dignidad y el respeto por los demás.
En el ámbito familiar, Yanius Alvarado De Gracia vivió con devoción y ternura. Estuvo casado con Ada Matos, y juntos formaron un hogar del que nacieron sus dos hijos, Jorge Andrés y Yanius. Fue un esposo fiel y un padre profundamente entregado, querido y apreciado por los suyos, con una manera gentil de acompañar y sostener, especialmente en los momentos que exigían fortaleza y resiliencia.
Amante de la naturaleza y de la vida al aire libre, disfrutaba limpiar playas, bailar, viajar, bucear. Su espíritu aventurero encontraba sentido en el mar y en cada experiencia compartida, y su bondad se expresaba también en acciones concretas: participaba en las actividades del Centro de Investigación de Manatíes y encontraba satisfacción en contribuir al cuidado del entorno. En todo ello se revelaba un carácter noble, alegre y profundamente positivo, recordado por su calidez humana y su manera de mirar la vida con esperanza.
La familia expresa su sincero agradecimiento a todos sus médicos, en especial a la Dra. Molina y al Dr. Puras, así como a todos sus amigos y familiares por el apoyo brindado en momentos difíciles.
Como palabras finales, permanece su fe resumida en el consuelo de la Escritura: “El señor es mi pastor y nada me faltará” (Salmo 23).
FAMILIA
Ada Enid Matos RiveraEsposa
Yanius Alvarado MatosHijo
Jorge Andres Alvarado MatosHijo
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v.1.18.0