Nacido el 4 de junio de 1958 en Guatemala, Eustaquio fue un hombre trabajador, amable y siempre dispuesto a tender una mano. A lo largo de su vida, se ganó el cariño y el respeto de quienes lo rodeaban por su carácter amistoso y su dedicación.
Compartió muchos años de su vida junto a Sagrario González y sus hijos, siendo una presencia constante y afectuosa en sus vidas. Su fortaleza, generosidad y buen humor permanecerán en la memoria de todos los que tuvieron el privilegio de conocerlo.
Eustaquio será profundamente extrañado.