Sr. Jose Pelayo Llamas nacio el 10 de Diciembre de 1932 en el rancho de Amacuahutitlanejo, Jalisco. Sus padres fueron el Sr. Miguel Pelayo Esparza y la Sra. Severa Llamas Coba. Fue el octavo hijo de los 10 hermanos que integraron su familia.
En sus tiempos, la escuela pasaba a segundo termino ya que desde pequeños tenian que trabajar. A muy temprana edad se dedico a cuidar la chivas y tierras de su señor padre. Despues por varios años trabajo con el Sr. Jose Garcia.
A los 22 años se caso con la Srta. Ramona Galindo Covarrubias con quien procrearon 10 hijos. Roberto, Rosa Elia, Esperanza, Luz, Livier, Carolina, Jose Manuel, Francisco, Hector Ivan y Elizabeth. Ademas 6 angeles que se encuentran con el en el cielo. Le sobreviven 36 nietos y 26 bisnietos. Dios le consedio reunir a sus 10 hijos hablar en particular con cada uno de ellos, expresar su amor hacia su familia y encomendarles sus ultimos deseos.
Fue un excelente cazador que ayudo a la subsistencia de su familia. Para el era muy importante que hubiera comida en su mesa. Enseño a sus hijos a trabajar en las labores del campo y los domingos llevaba a su familia de paseo al Colomo.
Buscando mejor vida para el y su familia, emigro a los Estados Unidos de brasero. Por muchos años trabajo en el matenimiento de fabrica pero su preferencia era trabajar en el mantenimiento del jardin de su casa y sus vecinos. Fue admirado y solicitado por ser un hombre responsable y trabajador.
Dios fue el centro de su vida y fue un ferviente devoto de la Santisima Virgen del Rosario de Talpa. Siempre que iba a Mexico, no se podia venir sin ir a visitarla a su templo y darle gracias por todas la bendiciones recibidas.
Sus comidas favoritas era la birria de chivo, frijoles y tortillas. Fue un hombre muy alegre que le gustaba bailar con musica norteña. En las reuniones familiares le gustaba jugar pokar que por cierto era muy afortunado. Le hacia muy feliz celebrar los cumpleaños de su familia y en especial celebrar la festividad del dia de las Madres a su esposa e hijas.
Se distinguio por ser un padre ejemplar, honesto y respetuoso. Su recuerdo permanecera por siempre en el corazon de toda su familia.