Cuando yo me vaya, dejen me ir... tengo muchas cosas que hacer y ver. No se aten a mí con sus lagrimas; por los hermosos años, demos gracias. Yo les di amor, ustedes pensaran en la alegría que me manifestaron. Le doy gracias a cada uno de ustedes por el amor que en mi brindaron, pero ahora tengo que viajar solo. Si quieren pueden expresar su dolor, lloren un momento, dejen que la Fe de Dios conforte su pena. Solo nos separaremos por un tiempo mantengan los recuerdos en sus corazones. La vida sigue adelante; no estaremos lejos, Si me necesitan, piensen en mí y yo estaré con ustedes. Aunque no me miren ni me puedan tocar, yo estaré cerca, sentirán el calor de mi corazón. Y cuando ustedes tengan que viajar por este camino, yo los recibiré con una sonrisa y les daré la BIENVENIDA.