Aurelio nació el 2 de diciembre de 1930 en Maunabo, Puerto Rico. Desde joven se distinguió por su carácter trabajador, su humildad y su profundo amor por la familia. Con el paso de los años estableció su hogar en Springfield, Massachusetts, dejando una huella imborrable en todos quienes tuvieron el privilegio de conocerlo.
Aurelio fue un hombre de valores firmes, dedicado a su familia y siempre dispuesto a brindar apoyo, consejo y cariño a quienes lo rodeaban. Su vida estuvo marcada por la perseverancia, la fe y el orgullo por sus raíces puertorriqueñas.
Quienes lo conocieron recordarán su sabiduría, su fortaleza, su gran personalidad con su gran sentido del humor y su capacidad de hacer sentir bienvenidos a todos. Su legado vive en las vidas que tocó, en las historias compartidas con el amor que sembró a lo largo de los años, sin olvidarnos de su "Aguita de COCO" que siempre recordaremos con el dulce tono de voz de el autonombrado PAPI CHULO.
Cada uno recordará su consejo de vida: "Nunca digas "no puedo" porque nada es imposible si te esfuerzas" .
Aurelio será profundamente extrañado por sus familiares, amigos y por todos aquellos que tuvieron el honor de compartir momentos con él. Su memoria permanecerá viva en los corazones de quienes lo aman.
Que descanse en paz.