

Felicita Del Valle Nieves, cariñosamente conocida como “Fela,” “Felin,” y “Felita,” nació el 26 de mayo de 1929 y partió a la presencia del Señor el 28 de abril de 2026, a la edad de 96 años.
Fela fue precedida en la muerte por su amado esposo, Ramón “Moncho” Rodríguez Rosario. Su vida juntos estuvo marcada por la dedicación, el amor y un compromiso compartido con la fe, la familia y el servicio.
Deja un hermoso legado a través de su familia: seis hijos, diecinueve nietos, treinta y un bisnietos, cinco tataranietos y uno más en camino. Su amor seguirá multiplicándose por generaciones.
Fela era una mujer elegante y delicada, que siempre se distinguía por su porte y buen gusto. Le gustaba arreglarse, maquillarse y lucir siempre bien presentada, y enseñó a sus hijas a hacer lo mismo. Amaba la música y le encantaba bailar, llenando cada espacio de alegría.
Fue una cuidadora en todo el sentido de la palabra, expresando su amor a través del servicio. Era una mujer de oración que vivía en paz con todos; nunca guardaba rencor. Era profundamente querida por todos los que la conocían.
Una de sus frases favoritas era: “Aya Marta con sus pollos,” recordándonos con sabiduría vivir en paz y no entrometernos en asuntos ajenos.
Fela fue una mujer de Dios, humilde y sujeta al Señor, a su esposo y a su familia. Fue una mujer fuerte, amorosa, bondadosa y fiel, una sierva del Señor que vivió conforme a principios y valores cristianos. Enseñó a sus hijos el valor de la familia y de compartir juntos. Le encantaba cocinar para todos, poner música, bailar y hacer felices a los suyos.
Su dedicación también se extendió a la iglesia. Dondequiera que vivía, formaba parte activa de su comunidad de fe. Junto a su esposo, visitaba a los enfermos y ancianos, llevándoles la Santa Comunión. Fue parte del coro de la iglesia y amaba cantar, especialmente el himno “De Colores.” También trabajó en recaudaciones de fondos y organizaba actividades con excelencia.
Fela fue además una mujer inteligente y una gran cocinera, con habilidades como empresaria. Fue la menor de cinco hermanos, hija de Juan DelValle González y Paulina Nieves Tirado, y siempre fue la niña de los ojos de su padre.
La vida de Fela fue un hermoso reflejo de amor, fe, servicio y gozo. Su legado vivirá por siempre en el corazón de todos los que la amaron.
Vivirá en nuestros corazones para siempre… hasta que nos volvamos a encontrar.
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v.1.18.0