Nacido el 24 de octubre de 1956 en Juncos, Puerto Rico, Felix fue un hombre de valores firmes, corazón noble y espíritu generoso. A lo largo de su vida, dejó una huella imborrable en todos aquellos que tuvieron el privilegio de conocerlo. Residente de Caguas, Puerto Rico, se destacó por su dedicación a su familia, su sentido de responsabilidad y su capacidad de brindar apoyo y cariño incondicional.
Felix será recordado por su calidez humana, su sabiduría y su compromiso con sus seres queridos. Su legado vive en los recuerdos compartidos, en las enseñanzas que dejó y en el amor que sembró a su alrededor.
Le sobreviven sus familiares, amigos y todos aquellos que lo amaron profundamente, quienes honrarán su memoria con gratitud y eterno cariño.
Que descanse en paz.