

Nacido el 9 de agosto de 1954 en East Chicago, Indiana. George creció con un espíritu alegre, lleno de energía y pasión por la vida. Desde joven mostró su amor por la música, el baile y el canto, convirtiéndose en el alma de cada reunión. En las décadas de los 60 y 70 formó parte del grupo “Los Moos Boys”, etapa que recordaba con especial cariño, donde no solo cultivó su talento musical, sino también amistades que marcaron su vida para siempre. La música fue siempre su refugio y su forma de expresar alegría, y nunca dejó de cantar, bailar y compartir su entusiasmo con quienes lo rodeaban. Sin olvidar una de sus frases favoritas "Moos Love"
Amante de los deportes, George vivía cada juego con emoción. Fue un fiel seguidor del equipo de fútbol americano Chicago Bears y un apasionado del béisbol, apoyando siempre a los Chicago Cubs. Estas aficiones eran más que pasatiempos; eran momentos de unión, conversación y celebración con familia y amigos.
Con el paso de los años, George encontró en Caguas, Puerto Rico, su hogar, un lugar donde continuó construyendo recuerdos, rodeado de calor, familia y tranquilidad. Allí vivió una vida llena de momentos sencillos pero significativos, siempre con una sonrisa y una actitud positiva que inspiraba a todos los que lo conocían.
Pero por encima de todo, George fue un hombre de familia. Su mayor orgullo fueron sus hijos: Lisa, George y Laura, a quienes amó profundamente y guió con dedicación. Sus nietos fueron una fuente inmensa de alegría para él, y en ellos dejó sembrado su legado de cariño, valores y recuerdos que perdurarán por generaciones.
Compartió su vida con su querida compañera Tomasita desde el 24 de febrero de 2001 con quien construyó una relación basada en el amor, el respeto y compañía incondicional; no solo para ella sino para toda su familia quienes se convirtieron en su familia también. El entendió que el amor por su esposa incluía todo su mundo. Por eso, sus hijos se volvieron suyos, y sus nietos fueron la alegría de sus días. Hoy no solo se despide a un esposo, sino un padre y un abuelo que supo ganar ese título con cada abrazo y cada consejo.
George será recordado como un hombre carismático, alegre y lleno de vida. Su risa, su amor por la música, su pasión por los deportes y, sobre todo, su amor incondicional por su familia, quedarán grabados para siempre en los corazones de quienes lo conocieron.
Hoy lo despedimos no con un adiós sino con un hasta luego, hasta que nos volvamos a encontrar. Su espíritu vivirá en cada canción, en cada recuerdo y en cada historia vivida.
"Nos sostiene la esperanza de 1 TESALONICENSES 4:17 con la certeza de que el amor que nos unió en la tierra nos volverá a reunir en la eternidad. Hoy el descansa en el paraíso , pero nos queda la promesa de que pronto NOS VOLVEREMOS A VER."
Descansa en paz, George Santiago. Tu legado de amor y alegría nunca será olvidado. Siempre te llevare en mi corazón.
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If you ever met George Santiago, you walked away with a story—because he had a way of turning ordinary moments into something unforgettable. Born on August 9, 1954, George lived 71 vibrant years before God called him home on April 15, 2026, leaving behind a legacy stitched together with laughter, generosity, y mucho Amor.
Pop, carried his family in the very center of his heart. His children—Lisa Santiago, George Santiago II, and Laura Beasley—were his pride, and his grandchildren—Paulo Valdez II, George Santiago III, Jaclyn Santiago, Nadia Torres, Emma Beasley, Andrea Segarra Alvarez, Gabriela Segarra Alvarez, Yabriel Segarra Alvarez, Mikael Legrand, Sebastianne Legrand, Cheldimar Legrand—were his joy. He is also survived by his loving wife, Tomasita Rosado, who held his heart and stood by his side with devotion, laughter and unwavering love.
A part of George’s heart always belonged to Chicago. His devotion and pride to the Chicago Bears and Chicago Cubs was legendary—he wasn’t just a fan; he was one of the biggest. Chicago wasn’t just a place to him; it was a feeling, a memory, it was home!
He also cherished the beauty of his island, Puerto Rico, and found peace in simple joys—days “en la playa”, laying “en la hamaca” and the warmth of the sun. Wherever he was, George created big laughs and made big connections.
Pop had a heart made of pure gold. He would give you the shirt off his back without hesitation. He was a fixer—of things, of problems, of people’s worries. Even in his final days, he wanted to make sure everyone else was good. His generosity wasn’t something he practiced; it was who he was.
And oh, how he made people laugh. George was the biggest jokester, the class clown of every room, the storyteller who could make you laugh until you couldn’t breathe. His signature greeting – “Wuz up”was more than a phrase; it was an embrace and instant spark of joy.
Pop never met a stranger. Anyone who crossed his path became a friend. His warmth filled every space he entered, and his light was impossible to miss. God blessed him with a heart that loved deeply, freely, and without limits.
His memories, his laughter, and his love will live on forever in the people who were lucky enough to know him. As we say goodbye—for now—we hold tight to the words he loved:
See you later, alligator… afterwhile, crocodile… see you soon baboon
“Moos Love” forever, Pop.
A Closing Message from the Family
We will miss him more than words can ever express, but we take comfort in knowing that his love will surround us forever. Pop gave us love, joy, and a lifetime of memories that will live on forever. Though our hearts ache, we celebrate the beautiful life he lived and the love he poured into each of us. Until we meet again, we carry him with us—in every laugh, every picture, every story.
FAMILIA
Tomasita RosadoEsposa
Lisa SantiagoHija
George SantiagoHijo
Laura SantiagoHija
PauloNieto
JaclynNieta
GeorgeNieto
NadiaNieta
EmmaNieta
AndreaNieta
GabrielaNieta
YabrielNieto
MikailNieto
SebastianneNieto
CheldimarNieta
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v.1.18.0