Le sobrevive su único hijo, Samuel Rivera, quien eleva su oración al cielo para que Dios reciba a su padre con brazos abiertos. A pesar de la tristeza de su partida, Samuel encuentra consuelo en la certeza de que su padre descansa en paz. Con el corazón lleno de amor y gratitud, Samuel expresa que, aunque su padre ya no esté físicamente presente, siempre lo llevará en su memoria y en su alma.
La familia agradece las muestras de cariño y apoyo recibidas en estos momentos. Se invita a familiares y amigos a unirse en oración y reflexión por el eterno descanso de Saturnino.
Confiando en la promesa de vida eterna
Descansa en un lugar Privilegiado, Saturnino